Rue20 Español/Madrid
Los ciudadanos marroquíes volvieron a encabezar en 2025 la lista de extranjeros que adquirieron la nacionalidad española, con un total de 42.114 personas, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España. La cifra confirma el peso demográfico de la comunidad marroquí en el país ibérico y su consolidación como uno de los colectivos extranjeros más arraigados en la sociedad española.
Las estadísticas oficiales reflejan que España registró durante el pasado año un récord de 299.732 adquisiciones de nacionalidad, lo que supone un incremento del 18,7 % respecto a 2024 y el nivel más elevado desde 2013. En este contexto, los marroquíes mantuvieron el primer puesto entre las nacionalidades más beneficiadas por los procesos de naturalización.
Tras Marruecos se situaron Colombia, con 37.712 nuevos ciudadanos españoles; Venezuela, con 36.271; y Honduras, con 20.745. Los datos evidencian la relevancia histórica de la comunidad marroquí dentro del panorama migratorio español, cuya presencia se ha fortalecido durante décadas, especialmente desde los años noventa.
Las cifras muestran además que los beneficiarios marroquíes de la nacionalidad española pertenecen a distintas generaciones. Entre ellos figuran tanto inmigrantes que completaron los años de residencia legal exigidos como descendientes de familias marroquíes nacidos o criados en España, cada vez más integrados en el tejido social y económico del país.
En cuanto al lugar de nacimiento de los nuevos nacionalizados, las personas nacidas en España representaron el grupo más numeroso, con 52.886 casos. Entre los nacidos en el extranjero, Colombia ocupó la primera posición con 37.094 personas, seguida de Venezuela con 35.428, Honduras con 19.093 y Marruecos con 18.636.
Los datos apuntan a una transformación progresiva de la comunidad marroquí en España, que pasa de estar compuesta principalmente por inmigrantes de primera generación a consolidarse como una comunidad estable con una creciente presencia de segundas y terceras generaciones.
El informe también señala que las mujeres representaron el 55,4 % de las personas que obtuvieron la nacionalidad española durante 2025, frente al 44,6 % de los hombres. Por grupos de edad, los mayores porcentajes correspondieron a personas de entre 30 y 39 años, seguidas por aquellas de entre 40 y 49 años.
Respecto a las vías de acceso a la nacionalidad, la residencia legal continuó siendo el principal mecanismo, con 253.836 concesiones. Otras 45.715 personas adquirieron la nacionalidad mediante el procedimiento de opción, reservado principalmente para quienes tienen vínculos familiares directos con ciudadanos españoles.
Asimismo, el 83,3 % de los nuevos nacionalizados había residido previamente fuera de España antes de establecerse en el país, mientras que el 16,7 % había vivido siempre en territorio español.
A nivel territorial, Cataluña y la Comunidad de Madrid concentraron la mayor parte de los procesos de naturalización. Cataluña registró 70.933 concesiones y Madrid alcanzó 69.566, acumulando conjuntamente cerca de la mitad de todas las nacionalizaciones realizadas durante el año.
La evolución de estas cifras cobra especial relevancia para Marruecos, cuya comunidad residente en España constituye una de las mayores diásporas marroquíes en el extranjero. Además de su aportación económica a través de las remesas, este colectivo desempeña un papel creciente en el fortalecimiento de los vínculos humanos, culturales y económicos entre ambos países.
Los datos se conocen en un contexto de estrechamiento de las relaciones entre Rabat y Madrid, marcadas por una cooperación reforzada en ámbitos como el comercio, la inversión, la energía, la migración y la seguridad. Según los indicadores económicos más recientes, el intercambio comercial entre ambos países supera los 22.000 millones de euros anuales, consolidando a España como el principal socio comercial de Marruecos y al Reino como el primer socio económico español en África.
La tendencia observada durante 2025 apunta a que los ciudadanos marroquíes continuarán liderando en los próximos años las estadísticas de adquisición de la nacionalidad española, impulsados por la estabilidad de las familias asentadas en el país y por la creciente incorporación de nuevas generaciones a la educación superior, las profesiones cualificadas y el ámbito empresarial.
