Rue20 Español/Rabat
La embajada de China en Rabat acogió este viernes un acto para conmemorar el 105.º aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh) y el 10.º aniversario del establecimiento de la asociación estratégica entre Rabat y Pekín, en un encuentro que sirvió, sobre todo, para constatar el papel cada vez más central que el Reino ocupa en la estrategia china hacia África, el mundo árabe y el espacio euromediterráneo.
En su intervención, la embajadora china en Marruecos, Yu Jinsong, subrayó la voluntad de Pekín de seguir consolidando los cimientos políticos de la relación bilateral. «Nos apoyaremos mutuamente en las cuestiones que afectan a los intereses fundamentales y a las principales preocupaciones de cada uno, con el fin de consolidar las bases políticas de la asociación estratégica», afirmó la diplomática, quien insistió en los principios de respeto mutuo, soberanía y no injerencia que, según explicó, rigen el vínculo entre ambos países, según recogen varios medios.
Yu Jinsong repasó igualmente la trayectoria del PCCh, que ha pasado, dijo, «de ser un partido con unas pocas decenas de miembros a la mayor formación política gobernante del mundo», con más de 100 millones de afiliados en un país de más de 1.400 millones de habitantes. La embajadora recordó también las palabras del secretario general del PCCh y presidente chino, Xi Jinping, sobre el papel del Partido en el «gran renacimiento» de la nación china y en la transformación reciente de la historia mundial.
La diplomática expuso ante el auditorio marroquí los que definió como los cinco grandes principios del modelo de desarrollo chino: la independencia y autonomía nacional, la prioridad al bienestar de la población, la apertura al mundo, la planificación a largo plazo mediante planes quinquenales y la reforma constante del propio Partido. Citó, entre los logros más destacados, la reducción de la pobreza extrema, subrayando que «China alcanzó con diez años de antelación el objetivo de reducción de la pobreza fijado por la Agenda de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030, contribuyendo a más del 70 % de la reducción mundial de la pobreza», además de una cobertura sanitaria superior al 95 % de la población y una esperanza de vida que ya supera los 79 años.
Sobre la proyección internacional de Pekín, la embajadora insistió en que China ha optado por una vía distinta a la de otras potencias: «A diferencia de los procesos de modernización basados en la colonización o la expansión hegemónica, China sigue una vía de desarrollo pacífico, cooperación mutuamente beneficiosa y prosperidad compartida», señaló, en referencia a la Iniciativa de la Franja y la Ruta y al resto de iniciativas globales impulsadas por Xi Jinping.
Pero fue en la parte dedicada a la relación bilateral donde el discurso adquirió mayor relieve para el público marroquí. Yu Jinsong recordó que el intercambio comercial entre ambos países superó los 10.000 millones de dólares en 2025 y puso como ejemplo el megaproyecto industrial de Tánger Tech, que ya reúne acuerdos con 40 empresas chinas, más de 4.000 millones de dólares de inversión comprometida y más de 22.000 empleos directos previstos, una de las mayores implantaciones industriales chinas en el continente africano.
La embajadora evocó el momento fundacional de esta relación: «El presidente Xi Jinping y Su Majestad el Rey Mohammed VI tomaron la decisión histórica de establecer una asociación estratégica sino-marroquí, abriendo una nueva etapa de rápido desarrollo de las relaciones bilaterales», dijo, en alusión a la visita de Estado del Rey Mohammed VI a China en mayo de 2016, que se saldó con la firma de una treintena de acuerdos de cooperación y que este 2026 cumple una década.
Ese aniversario ha sido, de hecho, motivo de una intensa actividad diplomática a lo largo del año. En un acto celebrado recientemente en Rabat, el director general de Asuntos Políticos Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores, Fouad Yazourh, recordó que la visita real de 2016 supuso «un giro decisivo» en las relaciones bilaterales y que ese impulso se reforzó con la visita de Xi Jinping a Marruecos en noviembre de 2024, recibido por el Príncipe Heredero por Altas Instrucciones Reales, un gesto que confirmó el lugar estratégico que Pekín otorga al Reino en su visión de cooperación con África, el mundo árabe y el espacio mediterráneo. Yazourh subrayó además la existencia de un mecanismo de Diálogo Estratégico entre ambas cancillerías y las fuertes complementariedades entre las grandes estrategias marroquíes —la Iniciativa Atlántica, la modernización industrial o el futuro corredor africano— y las grandes iniciativas internacionales lanzadas por Pekín.
El embajador de Marruecos en Egipto y representante permanente ante la Liga Árabe, Mohamed Ait Ouali, recordó por su parte que el Reino fue uno de los primeros Estados árabes y africanos en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China, ya en 1958, un dato que ilustra la profundidad histórica del vínculo y no solo su reciente aceleración económica.
Más allá de lo político, la relación bilateral avanza también en el terreno técnico: Rabat y Pekín cerraron a finales de junio tres acuerdos aduaneros destinados a reforzar la seguridad del comercio bilateral y la lucha contra el fraude, en el marco de la séptima Comisión Mixta económica y comercial celebrada en diciembre en Pekín. A ello se suma la política china de arancel cero, en vigor desde mayo de 2026, que beneficia a 53 países africanos, Marruecos entre ellos, y que expertos como Nasser Bouchiba, presidente de la Asociación para la Cooperación y el Desarrollo China-África, consideran «un poderoso motor» para profundizar los intercambios económicos entre ambas naciones.
A diez años de aquella visita real que marcó un antes y un después, y con la conmemoración conjunta del aniversario del PCCh, el mensaje que se desprende de Rabat y Pekín es el mismo: una relación que ha pasado del intercambio comercial puntual a convertirse en un eje estratégico, con Marruecos consolidado como puerta de entrada de China hacia África, el mundo árabe y el Mediterráneo.
