Rue20 Español/Rabat
La Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE) ha iniciado los estudios técnicos detallados para la construcción de una tercera planta de desalinización de agua de mar en El Aaiún, con el objetivo de triplicar casi la capacidad de producción de agua desalada en la ciudad y reducir la presión sobre los acuíferos locales hasta el horizonte de 2050.
Según el proyecto estratégico, la nueva instalación elevará la capacidad total de producción de agua desalada en El Aaiún hasta los 900 litros por segundo. Actualmente, la ciudad cuenta con dos plantas de desalinización, cada una con una capacidad de 300 litros por segundo, complementadas por pozos en Foum El Oued y otras fuentes de agua salobre.
Este anuncio se produce en un contexto de creciente estrés hídrico en las provincias del sur de Marruecos. Un informe de la ONEE alerta sobre la presión cada vez mayor sobre los recursos subterráneos, especialmente el descenso gradual de la capacidad del acuífero de Foum El Oued, cuya producción actual se estima en unos 95 litros por segundo en 2026 y que continuará disminuyendo debido a la explotación intensiva y los efectos del cambio climático.
La nueva planta no solo busca aumentar la oferta de agua potable para El Aaiún y los centros cercanos –como Foum El Oued, El Marsa y el pueblo pesquero de Tarouma–, sino que representa un cambio estratégico en la política hídrica marroquí, que apuesta por la desalinización como solución estructural a largo plazo frente al agotamiento de los acuíferos.
Por primera vez en El Aaiún, la nueva planta utilizará un sistema de captación directa de agua de mar, en lugar de los pozos costeros tradicionales. Se basará en la tecnología de ósmosis inversa, una de las más eficientes energéticamente, y se contempla su futura integración con energías renovables.
El proyecto incluye importantes infraestructuras complementarias:
– Un sistema avanzado de pretratamiento del agua de mar.
– Una nueva estación de bombeo.
– Un canal principal de aproximadamente 10 kilómetros que conectará la planta con el depósito de “Carrefour”, uno de los principales centros de distribución de la ciudad.
Además, se prestará especial atención al impacto ambiental. El proyecto incorpora sistemas de gestión de las aguas salinas residuales (rechazos) mediante técnicas de mezcla y dilución antes de su vertido al mar, y contempla estudios para posibles usos industriales de estos residuos en el futuro.
Los estudios tendrán en cuenta las difíciles condiciones geográficas y climáticas de la región: avance de la arena, alta humedad, calor intenso y corrosión por salinidad. Por ello, se prevén soluciones de ingeniería específicas para proteger las instalaciones, incluyendo medidas contra la erosión eólica y la fijación de arenas.
Asimismo, se implementará un sistema integrado de gestión remota mediante fibra óptica y tecnologías modernas, que permitirá supervisar en tiempo real toda la red de agua, desde la planta hasta los depósitos y estaciones de bombeo.
Este proyecto se enmarca en la ambiciosa estrategia nacional de Marruecos, que ha elevado su capacidad anual de desalinización a 420 millones de metros cúbicos y aspira a alcanzar los 1.700 millones en los próximos años. La iniciativa no solo responde a la necesidad de agua potable, sino que apoya el desarrollo económico de las provincias del sur, donde crecen las inversiones en puertos, pesca, industrias y energías renovables.
Con esta tercera planta, El Aaiún se consolida como uno de los principales polos de la “ingeniería hídrica” marroquí, apostando por recursos no convencionales para garantizar la seguridad hídrica y el desarrollo sostenible en un contexto de escasez y cambio climático.
