Rue20 Español/Rabat
La delegación permanente de Liberia ante la Organización de las Naciones Unidas condenó los ataques dirigidos contra civiles en la ciudad de Smara, reivindicados por el Frente Polisario, y los calificó como una amenaza directa para el proceso de paz y la estabilidad regional.
En un comunicado difundido a través de sus plataformas oficiales, la representación liberiana expresó su rechazo a cualquier acción susceptible de poner en peligro la seguridad de la población civil o de socavar los esfuerzos internacionales encaminados a impulsar el proceso político hacia una solución duradera y sostenible al conflicto regional en torno al Sáhara.
La delegación subrayó que estos ataques se producen en un momento “delicado”, marcado por los esfuerzos continuos de las distintas partes implicadas para avanzar hacia una solución política consensuada. En este sentido, consideró que los ataques contra civiles constituyen un “desarrollo lamentable” que exige un retorno rápido al pleno respeto del alto el fuego, conforme a las disposiciones de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Liberia advirtió además de que este tipo de acciones amenaza la estabilidad regional y dificulta la dinámica internacional favorable a una solución política pacífica. Asimismo, reiteró su apoyo al enfoque basado en una solución consensuada en el marco de la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí, que calificó de “base seria y creíble” para poner fin al conflicto.
La posición liberiana se suma a una serie de reacciones internacionales de condena tras los recientes ataques contra Smara. La misión de Estados Unidos ante la ONU también expresó su rechazo a estas agresiones, insistiendo en la necesidad de proteger a los civiles y respaldar los esfuerzos de las Naciones Unidas para preservar la estabilidad y favorecer una solución política.
Del mismo modo, Francia, Bélgica, Emiratos Árabes Unidos y la República Checa expresaron su rechazo a los ataques, en lo que diversos observadores consideran una muestra del creciente consenso internacional sobre la gravedad de los ataques contra civiles y la necesidad de respetar los compromisos asumidos en el marco de la ONU para apoyar el proceso político destinado a resolver un conflicto que se prolonga desde hace más de medio siglo.
