Rue20 Español/Madrid
Siguiendo generando polémicas, el partido ultraderechista español, Vox, ha lanzado en Cataluña una nueva campaña bajo el lema “Primero los de casa”, una consigna que sitúa en el centro del debate la prioridad en el acceso a recursos públicos, pero con un carácter excluyente que refuerza el discurso anti-inmigración, que quiere normalizar en un país conocido por la diversidad y la buena convivencia entre todas las razas y religiones.
La iniciativa, materializada a través de carteles en las cuatro provincias catalanas, pone el foco en cuestiones como las ayudas sociales, la vivienda pública, la seguridad y la convivencia. No obstante, este tipo de mensajes simplifica problemáticas complejas y puede alimentar tensiones sociales al señalar a los inmigrantes como responsables de las dificultades en el acceso a recursos.
La formación de Santiago Abascal ha cargado contra el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, acusándolos de favorecer a los extranjeros mediante políticas de regularización. Frente a ello, la formación propone dar prioridad a los ciudadanos españoles —y, en el caso catalán, a los propios catalanes— en el acceso a prestaciones y vivienda, una postura que ha sido cuestionada por contradecir principios de igualdad y no discriminación en el acceso a derechos básicos.
Asimismo, esta estrategia no se limita a Cataluña, sino que forma parte de las exigencias que Vox plantea en otras comunidades autónomas como Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde busca influir en la agenda política. Para sus detractores, este enfoque responde a una instrumentalización del malestar social con fines electorales y nada más.
La campaña también se enmarca en el intento del partido de ganar terreno en zonas urbanas densamente pobladas, especialmente en el área metropolitana de Barcelona y en el denominado “cinturón socialista”. Allí, Vox trata de captar voto obrero apelando a una supuesta desigualdad en el acceso a recursos públicos.
“Primero los de casa”, en general, es un lema discriminatorio que refleja una línea política que no solo polariza el debate público, sino que también desplaza la atención de las causas estructurales de problemas como la falta de vivienda o la saturación de servicios, atribuyéndolos de forma simplista a la presencia de población inmigrante.
