Rue20 Español/Rabat
La reciente disputa deportiva entre Marruecos y Senegal ha escalado al ámbito jurídico, después de que el Club de Abogados de Marruecos anunciara el inicio de acciones legales contra el presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall, a raíz de sus declaraciones sobre el papel del Reino en el fútbol continental.
En un comunicado, la organización explicó que su decisión responde a un análisis legal que considera que las acusaciones que apuntan a Marruecos como supuesto actor que “dirige” la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y ejerce una influencia encubierta, trascienden la crítica deportiva legítima y se enmarcan en lo que califica como “difamación institucional”.

Según el Club de Abogados, las afirmaciones del dirigente senegalés no constituyen una opinión aislada o una reacción circunstancial, sino acusaciones “arbitrarias” carentes de pruebas.
En este sentido, advirtió que este tipo de discursos afecta directamente a la credibilidad de las instituciones futbolísticas africanas y pone en riesgo los principios de integridad y juego limpio.
Desde el punto de vista jurídico, la organización sostiene que las declaraciones vulneran disposiciones de los códigos disciplinarios y éticos de la FIFA y la CAF, en particular en lo relativo a los deberes de neutralidad, integridad y lealtad.
Asimismo, las enmarca dentro de conductas susceptibles de sanción por su carácter presuntamente hostil y difamatorio, lo que podría acarrear medidas disciplinarias que incluyen suspensiones y multas.
El Club de Abogados anunció además la activación de los mecanismos formales de denuncia ante las instancias competentes, conforme a los procedimientos previstos en los reglamentos de ambos organismos futbolísticos. Estas acciones podrían derivar en la apertura de una investigación para examinar el alcance de las declaraciones y determinar eventuales responsabilidades.
Finalmente, la entidad subrayó que la defensa de la imagen del fútbol marroquí constituye una prioridad; y advirtió que no permitirá que, a su juicio, se vea perjudicada por declaraciones que considera infundadas y perjudiciales para la cooperación y el desarrollo del deporte en África.
