Rue20 Español/Madrid
Walid El Moumen
Las relaciones entre Estados Unidos y España atraviesan uno de sus momentos más tensos en los últimos años después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara su intención de “cortar todo el comercio” con España y suspender las negociaciones bilaterales, calificando al país europeo como un aliado “terrible”.
Las declaraciones fueron realizadas desde la Casa Blanca, en el marco de la reacción internacional a los bombardeos estadounidenses contra Irán.
El origen del enfrentamiento
El detonante de la crisis fue la decisión del Gobierno español de no autorizar el uso de la base naval Rota y la aérea de Morón para la operación militar norteamericana.

Trump criticó duramente la postura española y recordó también que Madrid no ha incrementado su contribución a la OTAN en la medida solicitada por Washington. “España no tiene nada que nos interese”, declaró, aunque elogió a la población española y cuestionó el liderazgo político del país.
El mandatario estadounidense aseguró además que Estados Unidos puede utilizar las bases “simplemente volando”, afirmación que ha generado controversia jurídica y diplomática.
Madrid reivindica su soberanía
En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, subrayó que las instalaciones militares están bajo soberanía española, aunque sean de uso conjunto en virtud del Convenio de Cooperación para la Defensa.
Albares insistió en que cualquier operación debe ajustarse a la Carta de Naciones Unidas y al marco del derecho internacional. Según Madrid, España tiene la última palabra sobre el uso de dichas bases.
Advertencia comercial y reacción oficial
🔴El Gobierno de Pedro Sánchez reacciona a las amenazas de Trump de romper el comercio con España por no colaborar con la bases militares
▪️Moncloa le pide respeto y cumplir la legalidad. Recuerdan que España es socio clave de la OTAN que cumple sus compromisos
🎙️@SGallardoRNE pic.twitter.com/A8MlZTTjpf
— 24 horas de RNE (@24horas_rne) March 3, 2026
Tras la amenaza de cortar el comercio, el Gobierno español emitió un comunicado señalando que cualquier revisión de las relaciones económicas debe respetar:
- La legalidad internacional.
La autonomía de las empresas privadas.
Los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Moncloa defendió que España es un miembro clave de la OTAN y una potencia exportadora de la Unión Europea, con relaciones comerciales consolidadas con 195 países, incluido Estados Unidos. Asimismo, aseguró disponer de herramientas para mitigar eventuales impactos económicos y diversificar las cadenas de suministro.
Posición de la Unión Europea
Desde Bruselas, el portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, indicó que la postura de la Unión Europea no ha cambiado y expresó la expectativa de que Washington respete los compromisos alcanzados en acuerdos comerciales recientes. La Comisión, afirmó, protegerá plenamente los intereses europeos.
División política interna en España
La crisis ha intensificado el debate político interno. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, declaró que España “no acepta chantajes ni lecciones de un país agresor”, defendiendo la soberanía nacional.
España no acepta chantajes ni lecciones de un país agresor. Somos un país de paz.Si Estados Unidos quiere un aliado, empiecen por respetar nuestra soberanía y el Derecho Internacional.elpais.com/internaciona…
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 2026-03-03T18:16:26.246Z
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó la situación internacional de “crítica” y acusó al Gobierno de irresponsabilidad en política exterior.
Un mensaje claro:
• Primero, España. A nuestros aliados les pido respeto a nuestra Nación. España es un país fiable, comprometido con la libertad y con los valores de Occidente. España es mucho más que su mal Gobierno.
• A los españoles: la situación internacional… pic.twitter.com/Ld4Zjyhdtv
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) March 3, 2026
El presidente de Vox, Santiago Abascal, sostuvo que la postura del Ejecutivo perjudica a los trabajadores y deteriora la relación con el principal socio comercial fuera de Europa.
La patronal CEOE expresó su “profunda preocupación” y pidió reconducir la situación en coordinación con la Unión Europea.
Implicaciones estratégicas
La tensión se produce en un contexto internacional marcado por la escalada militar en Oriente Medio y el debate sobre el papel de los aliados europeos dentro de la OTAN.
Para el norte de África, y especialmente para Marruecos, la evolución de esta crisis es observada con atención, dado que España constituye un socio estratégico regional en materia comercial, migratoria y de seguridad. Cualquier alteración en la relación transatlántica podría tener repercusiones indirectas en el equilibrio político y económico del Mediterráneo occidental.
La evolución de los acontecimientos en los próximos días será determinante para medir si se trata de una escalada retórica o del inicio de un reajuste profundo en las relaciones entre la Casa Blanca y Moncloa.
