Rue20 Español/Rabat
Una investigación difundida por el programa “Complément d’enquête”, emitido por la cadena pública France 2, ha vuelto a poner en el centro del debate la actuación de los servicios diplomáticos y de inteligencia argelinos en territorio francés, en un contexto marcado por una crisis diplomática sin precedentes entre París y Argel.
El informe se apoya en una nota reciente de la agencia antiterrorista francesa, que documenta presuntas presiones ejercidas contra una concejala francesa de origen argelino, electa en la región de París, por parte de un miembro de los servicios de inteligencia de Argelia.
Según el documento, los hechos se remontan a noviembre de 2024, durante una reunión celebrada en el consulado argelino de Créteil, en el sureste de Francia.
De acuerdo con la nota de seguridad citada por France 2, la edil fue convocada al consulado y sometida a un encuentro de aproximadamente dos horas, descrito como particularmente opresivo.
Durante la reunión, fue recriminada por haber supervisado la inauguración de una placa de calle dedicada al fallecido artista Lounès Matoub, al que se habría presentado únicamente como “cabileño”, sin mencionar su nacionalidad argelina. Este detalle fue considerado por las autoridades argelinas como una cuestión política e identitaria sensible, en especial por su relación con la problemática de la autodeterminación de la Cabilia (MAK).
El documento indica que el representante de los servicios de inteligencia exigió explícitamente que se “corrigiera el error” y que la placa fuera modificada.
Ante la negativa de la concejala, el discurso habría derivado hacia un tono amenazante, informándole de que estaba siendo seguida por el Consulado debido a sus relaciones políticas en Francia, calificadas como “importantes y útiles para Argelia”.
La nota añade que los contactos continuaron posteriormente a través de llamadas telefónicas reiteradas, en las que se le habría solicitado que manifestara públicamente su adhesión a Argelia y su posicionamiento a favor de sus intereses.
En una llamada realizada por el equipo del programa a la concejala, que desconocía que la conversación estaba siendo grabada, esta evitó confirmar los detalles precisos del encuentro en el Consulado; pero reconoció haber sido objeto de presiones y contactos por parte de entidades argelinas, subrayando que su caso no es aislado.
Según su testimonio, numerosos cargos políticos locales habrían sido contactados por consulados argelinos, recibiendo un discurso que les recuerda su condición de “hijos de la inmigración argelina” y, por ende, su supuesto “deber moral e histórico” de mostrarse favorables a Argelia en los debates políticos y mediáticos. A cambio, se les insinuarían facilidades y apoyos dentro de Argelia, así como respaldo en caso de dificultades personales o políticas.
La edil señaló que este enfoque tendría como objetivo movilizar a la comunidad argelina y a las élites de origen argelino en Francia, tanto en el ámbito político como mediático, en el marco de lo que describió como una “batalla de narrativas” destinada a defender la imagen de Argelia y contrarrestar las críticas procedentes del discurso político y mediático francés.
Estas revelaciones se producen en un momento de tensión creciente en las relaciones franco-argelinas, marcadas en los últimos meses por una profunda crisis de confianza alimentada por expedientes sensibles de carácter político, de seguridad y de memoria histórica.
Tras intentos fallidos de distensión, las divergencias han vuelto a aflorar con fuerza, dejando entrever una ruptura diplomática que podría resultar difícil de superar.
