Rue20 Español/Rabat
El Santiago Bernabéu, uno de los estadios más icónicos de España, ve peligrar su aspiración de albergar la final de la Copa del Mundo 2030, en medio de polémicas legales que ponen en entredicho su idoneidad para eventos de gran magnitud.
La justicia madrileña ha enviado a juicio al Real Madrid por presuntos delitos contra el medio ambiente relacionados con los macroconciertos celebrados en el estadio.
La jueza encargada del caso considera que existen indicios suficientes para sentar al club en el banquillo, mientras que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) dio recientemente un paso clave a favor de los vecinos, ordenando que se examine el fondo de la demanda sobre la legalidad de estos eventos.
Este escenario judicial se suma a las evaluaciones de la FIFA, que sitúan al Bernabéu y al Camp Nou por detrás de la competencia internacional.
En su último informe, la federación otorgó al Santiago Bernabéu una puntuación de 4,2 sobre 5, destacando sus recientes modernizaciones, como la cubierta retráctil y el césped adaptable, pero señalando que no cumple con todos los criterios exigidos para la final del torneo.
En este contexto, el Gran Estadio Hassan II de Casablanca se perfila como el favorito. Con capacidad para 115.000 espectadores y construido bajo los estándares más actuales, el recinto marroquí ha recibido la calificación más alta entre los 20 estadios propuestos por las 17 ciudades anfitrionas, superando incluso al renovado Camp Nou, cuya ampliación llegará a 105.000 plazas.
Expertos señalan que la combinación de factores legales y técnicos podría dejar al Santiago Bernabéu fuera de la carrera definitiva, mientras Marruecos se posiciona como una opción sólida para acoger el partido más importante del Mundial 2030.
La decisión final de la FIFA se espera en los próximos meses, pero la balanza, por ahora, parece inclinarse hacia Casablanca, donde la nueva joya arquitectónica del deporte africano podría convertirse en el epicentro de la cita mundialista.
