Rue20 Español/Rabat
Marruecos se encuentra frente a una oportunidad estratégica inédita en el mercado global de gas natural licuado (GNL), según el último informe Global LNG Market Outlook 2030 de BloombergNEF.
La sobreoferta proyectada a partir de 2027 podría permitir al Reino asegurar suministros más competitivos y reforzar su posición como hub energético regional.
El informe prevé que la capacidad mundial de licuefacción, impulsada por proyectos en Estados Unidos, Qatar y otras regiones, alcanzará un incremento del 42 % de aquí a 2030. Este crecimiento generará un excedente de aproximadamente 15 millones de toneladas en el escenario base, con una posible caída de los precios spot en Asia por debajo de 9 dólares por MMBtu hacia 2030, lo que aumentará el poder de negociación de los países importadores como Marruecos.
Aceleración de infraestructuras estratégicas
Dependiente completamente de las importaciones desde la interrupción de los flujos del Gasoducto Magreb‑Europa en 2021, Marruecos ha acelerado la construcción de terminales de GNL, unidades flotantes de almacenamiento y regasificación (FSRU), y la reconversión del Gasoducto Magreb‑Europa en infraestructura bidireccional.
La planificación de nuevas centrales eléctricas de gas también forma parte de la estrategia del Reino para garantizar el suministro energético.
El escenario global de sobrecapacidad permitirá a Marruecos negociar contratos a largo plazo con precios más ventajosos, reducir su factura energética y aumentar la previsibilidad para la industria nacional.
La diversificación de proveedores —principalmente Estados Unidos, Qatar, Canadá y África Occidental— reducirá riesgos geopolíticos y consolidará un abastecimiento multi‑fuente.
Posición estratégica en África y Europa
El informe subraya que Marruecos podría convertirse en un hub regional gracias a su posición geográfica, sus interconexiones con España y los proyectos de infraestructura en marcha. Finalizar la FSRU de Nador West Med, reforzar la regasificación y extender la red nacional de gasoductos son prioridades para aprovechar plenamente la fase de abundancia proyectada.
No obstante, el análisis advierte sobre posibles retrasos en proyectos internacionales, sanciones, volatilidad en la demanda europea y riesgos geopolíticos que podrían afectar el suministro. Para Marruecos, esto exige una estrategia energética diversificada, flexible y prudente.
Con la sobrecapacidad global de GNL en el horizonte, Marruecos tiene ante sí la oportunidad de asegurar la alimentación de su industria, reducir costos energéticos y consolidar su papel en la transición energética regional, marcando un hito histórico en su desarrollo energético.
