Rue20 Español/Rabat
El consumo de electricidad en Marruecos alcanzó un nuevo máximo histórico en 2024, impulsado por la recuperación industrial y el desarrollo de proyectos de infraestructura de gran envergadura.
Este incremento en la demanda está remodelando la estructura del mercado de distribución, con el auge de nuevos actores regionales y desafíos para la adaptación del sistema energético nacional.
Según datos publicados por la Autoridad Nacional de Regulación de la Electricidad (ANRE), la demanda neta de energía eléctrica alcanzó los 45,71 teravatios-hora (TWh) en 2024, superando los niveles de años anteriores. Este crecimiento se enmarca en una tendencia al alza observada desde la recuperación post-pandemia de 2020, con una creciente electrificación en el sector industrial y el desarrollo de proyectos de alta intensidad energética.
Un aspecto clave del informe de la ANRE es la capacidad del sistema eléctrico nacional para satisfacer esta creciente demanda. En 2024, el 95,5% de las necesidades energéticas fueron cubiertas por la producción nacional, lo que demuestra la solidez de la infraestructura de generación y el aumento de la capacidad local, especialmente importante en un contexto de volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
Sin embargo, los cambios más significativos se observan en el ámbito de la distribución. La entrada en funcionamiento de sociedades regionales multiservicios en regiones clave como Casablanca-Settat, Souss-Massa, Marrakech-Safi y Oriental ha transformado el panorama de ventas del Office National de l’Electricité et de l’Eau Potable (ONEE). Estos nuevos operadores se han convertido en los principales clientes directos en términos de volumen, representando cerca del 45% de las ventas directas registradas en 2024, según la ANRE.
En este nuevo contexto, el sector de distribución de la ONEE sigue desempeñando un papel central, con aproximadamente el 43% del total de las ventas, distribuidas de manera casi equitativa entre clientes de media y baja tensión. Las grandes empresas conectadas a alta y muy alta tensión representan el 12% de las ventas totales, una cifra estable que refleja la estructura actual de la industria pesada.
El análisis por categoría de tensión confirma la diversificación de los usos de la electricidad. Los clientes de media tensión concentran poco más de una quinta parte de los volúmenes, una proporción comparable a la de baja tensión, lo que indica la expansión de la base productiva y el crecimiento de los servicios electrointensivos.
A mediano plazo, la ANRE prevé que la demanda nacional continúe creciendo, impulsada por grandes proyectos industriales, plantas de desalinización, iniciativas relacionadas con el hidrógeno verde y las inversiones en infraestructura para eventos deportivos internacionales que Marruecos se prepara para acoger.
Esta trayectoria plantea desafíos importantes, incluyendo la necesidad de adaptar las redes de distribución, aumentar las capacidades de almacenamiento y ajustar los mecanismos tarifarios para un sistema cada vez más exigente. También subraya el papel estratégico de la regulación para facilitar la apertura gradual del mercado, atraer inversiones y asegurar un equilibrio entre la eficiencia económica y la continuidad del servicio público.
