Rue20 Español/Marrakech
En un esfuerzo por asegurar su futuro hídrico, Marruecos está implementando una estrategia «integrada» que combina la desalinización, la reutilización del agua y las energías renovables. El gobierno marroquí anunció el lunes, durante la inauguración del 19º Congreso Mundial del Agua en Marrakech, que ya operan 17 plantas desalinizadoras en el país.
El ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, destacó que esta estrategia forma parte del Plan Nacional del Agua, basado en esquemas directores de desarrollo integrado de las cuencas hidrográficas para 2050. El objetivo es reforzar la resiliencia hídrica del país ante los desafíos que ahora se consideran «estructurales» y no simplemente cíclicos.
El congreso, coorganizado con la Asociación Internacional de Recursos Hídricos (IWRA), se celebra del 1 al 5 de diciembre bajo el tema «El agua en un mundo en cambio». Reúne a expertos, investigadores, responsables políticos y representantes del sector privado para intercambiar conocimientos e innovaciones.
Según los datos presentados por el ministro Baraka, las 17 plantas desalinizadoras existentes tienen una capacidad anual de 350.3 millones de m³. Además, se están construyendo cuatro proyectos adicionales, que añadirán 567 millones de m³ a la capacidad total. El gobierno tiene previsto construir once nuevas plantas para agua potable, riego y usos industriales, con el objetivo de alcanzar una capacidad acumulada de 1.7 mil millones de m³ para 2030. Todas estas instalaciones serán alimentadas por energías renovables, garantizando su sostenibilidad y reforzando la integración del modelo «agua-energía-alimentación».
Baraka también enfatizó los esfuerzos en la gestión hídrica agrícola y la reutilización de aguas residuales. El ministro describió la situación actual como un cambio de era, donde las restricciones hídricas exigen creatividad, innovación y una gobernanza inteligente. El Congreso Mundial del Agua, según Baraka, es una oportunidad clave para formular recomendaciones y promover soluciones adaptadas al contexto global en rápida evolución.
El programa del congreso incluye una mesa redonda ministerial, paneles de alto nivel y numerosas sesiones técnicas, además de una exposición de tecnologías hídricas avanzadas. Los trabajos concluirán con la adopción de la Declaración de Marrakech, que busca fortalecer la conexión entre la ciencia, la política y la acción para acelerar la preservación del agua a nivel mundial.
