Rue20 Español/ Santiago
Meryem Ghoua
El talento marroquí volvió a brillar en Chile. Othmane Maamma, cerebro del combinado Sub-20 de Marruecos, fue elegido mejor jugador del Mundial, premio que corona una actuación sobresaliente a lo largo de todo el torneo, en el que los Leoncitos del Atlas se proclamaron campeones del mundo tras vencer a Argentina por 2-0 en la final.
Maamma fue el motor del equipo dirigido por Mohamed Ouahbi: desequilibrante, creativo y líder dentro y fuera del campo. Su visión de juego y su capacidad para generar peligro constante lo convirtieron en una de las grandes figuras del certamen.
El reconocimiento individual se completó con otro galardón marroquí: Yassir Zabiri fue distinguido como segundo mejor jugador del Mundial, además de terminar como máximo goleador del torneo, empatado con tres futbolistas de otras selecciones.
Con estos premios, Marruecos no solo levantó el trofeo más importante de su historia en la categoría, sino que también confirmó el dominio absoluto de una generación dorada que ha conquistado el mundo con su fútbol y su carácter.
