Rue20 Español/Rabat
El primer ministro francés encabeza en Rabat la 15ª Reunión de Alto Nivel, con la firma de una quincena de acuerdos que elevan la asociación bilateral a un nuevo nivel, consolidando el giro histórico de París tras reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reafirmó este jueves en Rabat la postura «intangible» de su país a favor de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, en una declaración que sella el giro estratégico adoptado por París en 2024 y que marca un antes y un después en las relaciones bilaterales.
«Esta postura, lo repito aquí, es intangible. No variará y, como saben, extraemos de ella todas las consecuencias», declaró Lecornu durante una rueda de prensa al término de la Reunión de Alto Nivel (RAN) que copresidió con el jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch.
El jefe del Ejecutivo francés subrayó además que «Francia se mantiene al lado de Marruecos, de forma leal y fiel», e insistió en la «claridad» de la postura expresada por el presidente Emmanuel Macron en el mensaje dirigido a Su Majestad el Rey Mohammed VI con motivo de la Fiesta del Trono, el 30 de julio de 2024. En aquel mensaje, Macron afirmó oficialmente que considera que el presente y el futuro del Sáhara se inscriben en el marco de la soberanía marroquí.
La 15ª sesión de la RAN Marruecos-Francia, celebrada este jueves en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Rabat, ha servido como consagración del «Partenariado de excepción reforzado» que une a ambos países, bajo la dirección de los dos Jefes de Estado. La cita, la primera de este nivel desde 2019, ha contado con una delegación francesa de primer nivel integrada por una docena de ministros, entre ellos el titular de Exteriores, Jean-Noël Barrot, y el de Interior, Laurent Nuñez.
El viaje de Lecornu, el primero al extranjero desde su llegada a Matignon en el otoño de 2025, ha tenido como objetivo transformar el acercamiento político en una arquitectura institucional y económica de largo alcance. Fuentes diplomáticas consultadas por la agencia AFP indicaron que se prevé la firma de una quincena de acuerdos en los ámbitos económico, de seguridad, migratorio y de defensa. Entre los proyectos más destacados figuran la creación de una línea de tren de cercanías (RER) en la capital marroquí, un partenariado en el sector del agua, un proyecto de interconexión eléctrica entre ambos países y acuerdos de cooperación en la industria de defensa.
En el plano militar, el enfoque francés ha evolucionado más allá de la mera venta de armamento. Los planes de Lecornu contemplan transferencias tecnológicas y la apertura de plantas de producción y mantenimiento en suelo marroquí, lo que dotará al Reino de una mayor autonomía estratégica y servirá a Francia como plataforma industrial hacia el continente africano. Este mismo jueves, y en ejecución de las Altas Instrucciones Reales, el ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, Abdeltif Loudyi, recibió a la ministra francesa de las Fuerzas Armadas y Veteranos, con quien suscribió un memorando de cooperación en la industria de defensa.
Lecornu afirmó que esta RAN ilustra la voluntad de «cambiar de escala» en las relaciones bilaterales y consolidar el Partenariado de excepción reforzado. En esta línea, ambos países ultiman los detalles de un nuevo Tratado de Amistad que reemplazará al acuerdo de La Celle-Saint-Cloud de 1955 y que se firmará durante la próxima visita de Estado del Rey Mohammed VI a París. El nuevo tratado, según trascendió, se articulará en torno a cuatro pilares: economía e industria; seguridad y defensa; cultura y francofonía; y política y geoestrategia, con un enfoque de relación «de igual a igual».
El respaldo explícito de Francia a la soberanía marroquí sobre el Sáhara, materializado en la carta de Macron de julio de 2024, supuso un cambio histórico en la posición de París, que durante décadas había mantenido una ambigüedad calculada. Aquella decisión allanó el camino para la visita oficial del mandatario francés a Rabat en octubre de 2024, que puso fin a tres años de tensiones alimentadas por el espinoso asunto de Pegasus y la crisis de los visados.
Para Rabat, contar con el aval de una potencia con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU supone una victoria estratégica de primer orden. La postura francesa se suma así al creciente reconocimiento internacional del plan de autonomía marroquí, presentado por el Reino en 2007 como la única base para una solución negociada. Por su parte, la decisión de París ha implicado una apuesta clara por priorizar la relación con Marruecos, aun a costa de enfriar el complejo equilibrio que mantenía con Argelia.
La solidez de la relación bilateral se refleja también en las cifras económicas. Francia es el primer socio económico y financiero de Marruecos, mientras que el Reino es el principal cliente y proveedor africano de Francia. Los intercambios comerciales alcanzaron un récord histórico de 14.800 millones de euros en 2024. La balanza comercial con Francia, segundo país socio del Reino, registró un superávit de 15.900 millones de dirhams en 2024, frente a los 11.900 millones del año anterior. Marruecos absorbe más del 40% de las exportaciones francesas al continente africano, especialmente en los sectores del transporte, equipos electrónicos e industria química y cosmética.
La celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2030, que Marruecos coorganizará con España y Portugal, actúa como acelerador de esta alianza, con el país inmerso en una carrera contrarreloj para modernizar sus infraestructuras. En este contexto, las empresas francesas se perfilan como socios privilegiados en los grandes proyectos de desarrollo del Reino.
La visita de Lecornu y la reunión de alto nivel dejan así constancia de que la relación entre Rabat y París ha entrado en una nueva fase, cimentada en el respaldo sin fisuras de Francia a la integridad territorial de Marruecos y en una cooperación que abarca desde la defensa hasta la cultura, con la vista puesta en un tratado de amistad que marcará las próximas décadas de una alianza estratégica en el corazón del Mediterráneo y del continente africano.
