Rue20 Español/ Rabat
Marruecos ha logrado un avance histórico en la campaña 2024/2025, al posicionarse como el segundo mayor proveedor de tomate en la Unión Europea, superando a España y situándose únicamente por detrás de Países Bajos. Los datos, publicados por Euroestacom (Icex-Eurostat) y recopilados por Hortoinfo, reflejan la creciente importancia del sector agrícola marroquí en los mercados europeos.
Este ascenso contrasta con la evolución de otros grandes exportadores. España ha experimentado una reducción de sus envíos de tomate a la UE del 35,23 % desde la campaña 2015/2016, año en que alcanzó su volumen más alto. Países Bajos, pese a mantenerse en la primera posición, también ha registrado un descenso del 19,48 % en el mismo periodo. En cambio, Marruecos ha incrementado sus exportaciones en un 40,66 %, mientras que Turquía ha sorprendido con un crecimiento extraordinario del 212,9 %.
En términos globales, los Estados miembros de la UE importaron en la campaña 2024/2025 un total de 2.894,83 millones de kilos de tomate, con un valor económico que alcanzó los 5.288,95 millones de euros. Esto equivale a un precio medio de 1,83 euros por kilo, confirmando la relevancia del mercado comunitario para los países productores.
El caso de Marruecos es especialmente significativo. El Reino exportó 568,37 millones de kilos de tomate a la UE, lo que representa el 19,63 % del total importado. Estas ventas generaron un valor de 1.042,67 millones de euros, con un precio medio de 1,83 euros por kilo, consolidando así su competitividad frente a sus principales rivales europeos.
En la clasificación de proveedores, Países Bajos mantiene el liderazgo con 780,22 millones de kilos exportados (26,95 % del total) y un valor de 1.467,8 millones de euros. Marruecos ocupa la segunda posición con 568,37 millones de kilos (19,63 %) y 1.042,67 millones de euros, seguido por España, que cae al tercer lugar con 522,52 millones de kilos (18,05 %) y 1.015,84 millones de euros. Francia figura en cuarto puesto con 199,69 millones de kilos y 415,29 millones de euros, mientras que Turquía se sitúa en quinto lugar con 185,77 millones de kilos y 236,8 millones de euros, destacando por su fuerte crecimiento (+212,9 %).
En definitiva, el crecimiento de Marruecos refleja no solo la fortaleza de su producción agrícola, sino también su capacidad de adaptación a las demandas del mercado comunitario. Con esta consolidación, el país se afianza como un socio clave para la seguridad alimentaria de la Unión Europea y como un competidor directo de los tradicionales líderes del sector.
