Rue20 Español/Casablanca
El pago electrónico en Marruecos se encuentra en una encrucijada. A pesar del flujo de dinero que manejan hogares y empresas (más de 220 mil millones de dólares anuales), el efectivo sigue siendo el rey.
Visa, presente en el país desde la década de 1980, redobla sus esfuerzos para impulsar la transición digital, según Sami Romdhane, Director General de Visa Marruecos, en una entrevista para Inspirations ÉCO.
Romdhane, basándose en un estudio inédito realizado en colaboración con el Ministerio de Industria y Comercio, describe un mercado con un potencial enorme, pero frenado por la persistencia de métodos de pago tradicionales.
El estudio, que abarcó desde nanoempresas hasta grandes corporaciones, revela que solo el 10% del gasto anual de los hogares (80 mil millones de dólares) se realiza con tarjeta, mientras que para las empresas, la cifra es aún más baja: entre el 1% y el 2% de un gasto total de 140 mil millones de dólares.
«Esto demuestra la magnitud de la oportunidad. Estamos hablando de un mercado gigantesco aún en gran parte sin explotar por lo digital», afirma Romdhane. Si bien el 40% de las pymes poseen tarjetas comerciales, la falta de aceptación por parte de los proveedores las obliga a recurrir a cheques y transferencias.
El estudio también destaca los beneficios del pago electrónico. Dos tercios de las pymes digitalizadas reportan un aumento en su facturación, y el 69% planea invertir en nuevas soluciones de pago. Romdhane señala que la adopción de terminales de pago electrónico se traduce en un ticket promedio más alto y atrae a clientes habituados al pago digital, como los turistas.
Sin embargo, existen obstáculos. El costo de los terminales (entre 400 y 500 dólares, con gastos mensuales de 200 a 300 dirhams) y la resistencia cultural al cambio son los principales desafíos. Romdhane subraya la importancia de la educación financiera para disipar las dudas y promover la adopción de estas tecnologías.
A pesar de estos retos, Romdhane se muestra optimista. «La adopción sigue naturalmente el crecimiento económico, y cada innovación, ya sea la tarjeta con chip, el contactless o el pago tokenizado, provoca una aceleración exponencial del uso», explica. La innovación tecnológica y la educación financiera son las claves para consolidar esta dinámica y convertir a Marruecos en un centro regional de pago electrónico en África.
Marruecos es un mercado prioritario para Visa en la región NALP (Norte de África, Levante, Pakistán) y CEMEA (Europa Central, Oriente Medio y África).
Con un equipo local de treinta personas en Casablanca, Visa gestiona no solo Marruecos, sino también la región NALP y CEMEA, demostrando la importancia estratégica del país.
La colaboración con Bank Al-Maghrib (BAM) es fundamental. Visa trabaja en estrecha colaboración con el regulador para garantizar la conformidad de sus productos y servicios, y participa en iniciativas de educación financiera junto a la Fundación Marroquí para la Educación Financiera. «Estamos muy cerca del regulador. Todos los productos Visa emitidos por los bancos marroquíes lo son en el marco establecido por Bank Al-Maghrib», recalca Romdhane.
Visa también impulsa la innovación en Marruecos, implementando soluciones como el pago tokenizado y el Tap to phone. La estrategia de la compañía se centra en preparar al país para eventos deportivos internacionales como la CAN 2025 y la Copa del Mundo 2030, consolidando a Marruecos como un mercado de referencia para Visa en África.
