Rue20 Español/Rabat
La novena Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África (TICAD), programada del 20 al 22 de agosto en Yokohama, enfrenta crecientes tensiones políticas ante la insistencia de algunos países, liderados por Argelia y Sudáfrica, de incluir al Frente Polisario en el evento.
Japón mantiene una firme oposición a esta iniciativa, reiterando su política de invitar únicamente a estados reconocidos por las Naciones Unidas, decisión que Japón trasladó a Argelia en una reunión entre viceministro de Exteriores japonés y el embajador de Argel en Tokio.
Esta controversia no es nueva. En TICAD 8 (Túnez, 2022), Japón confirmó oficialmente que la única invitación acreditada fue firmada por el Primer Ministro japonés y el Presidente tunecino, excluyendo al Polisario. Un intento similar de Argelia en TICAD 7 (Tokio, 2019) también fue rechazado por Japón, reafirmando su postura de no reconocimiento de la entidad.
La posición japonesa se basa en el respeto a la legalidad internacional y el reconocimiento exclusivo de los miembros de la ONU. Algunos países africanos, sin embargo, buscan utilizar foros internacionales como TICAD para otorgar legitimidad política al Frente Polisario.
Japón y la mayoría de los países africanos buscan preservar el enfoque económico y de desarrollo de TICAD, promoviendo alianzas estratégicas para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza. El éxito de TICAD 9 dependerá de la capacidad de superar estas diferencias políticas, manteniendo su independencia y evitando la instrumentalización política. El objetivo común es fortalecer la cooperación basada en intereses de desarrollo mutuo, dejando de lado las disputas que amenazan la estabilidad regional.
