Rue20 Español/Rabat
Las relaciones entre Marruecos y Chile se encuentran en un momento de auge, marcadas por una creciente convergencia política y una visión compartida de los desafíos globales. Así lo afirmó la embajadora de Marruecos en Chile, Kenza El-Ghali, durante la celebración de la Fiesta del Trono en Santiago.
En su discurso, El-Ghali destacó la solidez de la asociación estratégica entre ambos países, unidos por valores como la estabilidad, la paz y el desarrollo mutuo. La diplomática elogió la postura de Chile sobre la cuestión del Sáhara marroquí, basada en el respeto a la soberanía nacional y la legalidad internacional.
El-Ghali repasó los avances de Marruecos bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI en los últimos 26 años, destacando el progreso en infraestructuras, economía, gobernanza, modernización institucional y el creciente papel internacional del Reino. Marruecos, afirmó, se consolida como un actor clave para la estabilidad en su región, mientras diversifica sus alianzas y explora nuevos mercados.
El ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alberto van Klaveren, coincidió en la excepcional calidad de los vínculos bilaterales, describiendo a Marruecos como un socio estratégico en plena expansión. Van Klaveren expresó su entusiasmo por las oportunidades de cooperación en áreas como la inteligencia artificial, las energías renovables y la investigación científica.
Un hito importante en la relación bilateral es la celebración del Congreso del Futuro en Rabat en diciembre de 2024, la primera vez que este evento se realiza fuera de América Latina. Coorganizado con el Parlamento chileno, el congreso refleja el creciente reconocimiento de Marruecos en el ámbito científico mundial, según el canciller chileno. Van Klaveren concluyó elogiando el liderazgo marroquí y la amistad entre ambos países, fundamentada en la confianza, la estabilidad y el respeto mutuo.
La recepción diplomática contó con la presencia de destacadas figuras chilenas del ámbito político, académico, diplomático, militar y cultural, incluyendo a los ministros del Interior, de Cultura y de Obras Públicas, así como a los jefes de la Armada y las Fuerzas Aéreas. La numerosa asistencia y el perfil de los invitados, junto con un programa rico y simbólico, realzaron la celebración, ilustrando la profundidad de los lazos entre Rabat y Santiago y reafirmando la voluntad de ambos países de impulsar una cooperación ambiciosa en pos del desarrollo, la paz y la prosperidad compartida.
