Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
El internacional marroquí, Omar El Hilali, se ha consolidado como uno de los nombres propios del RCD Espanyol esta temporada. Formado en la cantera blanquiazul, el lateral derecho se ha convertido en un fijo en la plantilla de Manolo González y en un referente sobre el verde.
El Hilali ha concedido una entrevista a betevé, periódico local de Girona, en la que habla sobre su situación en el club, la inmigración y el racismo.
Preguntado sobre su renovación, el marroquí afirmó que no hay absolutamente nada en marcha. “El Espanyol todavía no ha hablado ni conmigo ni con mi representante”, dijo y afirmó que quiere quedarse aunque deja la puerta entreabierta.
“Queda mucho mercado por delante”, advertió. Un mensaje directo y claro a la dirección deportiva: si no hay movimientos, otros clubes podrían aprovechar la situación.
Nacido en España, mientras que sus padres emigraron desde Marruecos para instalarse en L’Hospitalet de Llobregat, Omar fue cuestionador por el racismo y la inmigración.
Sobre la inmigración señaló: «La mayoría de gente extranjera, ya sea de Marruecos o de Rumanía, de donde sea, viene a trabajar».
No obstante, el León del Atlas subrayó: «Hay una minoría que viene aquí y, como se dice, no viene a buscarse el pan de cada día. Pues yo pienso que esa gente lo que hace es manchar la imagen de los que sí que vienen a trabajar. Como, por ejemplo, han venido mis padres».
Hablando del racismo que sufrió tanto él como sus padres, El Hilali contó una anécdota algo amarga: «Mi madre estaba en una tienda con mi sobrino y la acusaron de haber robado. Cuando llegué yo y vieron que era mi madre la cosa cambió y le pidieron perdón».
«A mí, la gente que no sabe que soy futbolista me miran como si hubiera cometido 40 delitos. Y eso nos perjudica», reconoció el lateral perico.
Omar agregó: «No sé cómo está el tema de las leyes, pero creo que la persona que venga aquí y no venga a trabajar, y le des oportunidades, y aún así no las quiera coger, pues no queda otra opción que volverlo a llevar donde ha venido. Porque, al final, lo único que hace es manchar la imagen y que la gente vea las cosas mal de nosotros».
El marroquí concluyó que los ataques de racismo que un extranjero puede padecer vienen provocados por aquellos inmigrantes que delinquen.
