Rue20 Español/Rabat
El ministro delegado encargado del presupuesto, Fouzi Lekjaa, anunció el viernes que los proyectos de infraestructura impulsados por la Copa Africana de Naciones 2025 se alinean con una estrategia de desarrollo sostenible a largo plazo para albergar el Mundial 2030.
Durante una conferencia ministerial en la Escuela Nacional Superior de Administración (ENSA) titulada «Mundial 2030: retos financieros, institucionales y estratégicos», Lekjaa afirmó que las inversiones para la CAN 2025 sientan las bases para el Mundial 2030, garantizando un legado duradero en los ámbitos deportivo, económico y territorial.
Se invertirán cerca de 150.000 millones de dírhams en diversos sectores, incluyendo una planta de tratamiento de agua potable con capacidad de 2.000 millones de metros cúbicos para cubrir necesidades industriales y domésticas. La financiación de las infraestructuras de transporte se basará en asociaciones público-privadas, con un apoyo estatal anual de 1.600 millones de dírhams hasta 2030. El desarrollo de la línea de alta velocidad y líneas regionales rápidas, conectando Casablanca, Rabat, Tánger y las provincias del sur, es prioritario para fortalecer la integración territorial y económica.
Lekjaa enfatizó que la financiación está diseñada para no afectar el presupuesto general del Estado. Un modelo innovador de financiación y explotación, en colaboración con el Fondo de Depósito y Gestión y la Sociedad Nacional de Realización y Gestión de Instalaciones Deportivas, permitirá recuperar los costes en 20 años, asegurando la sostenibilidad de las inversiones.
Las obras de los estadios Moulay Abdellah de Rabat y el Gran Estadio de Tánger, sedes de la CAN 2025, se completarán el 31 de julio y el 15 de agosto, respectivamente. Marruecos aspira a organizar más competiciones internacionales, consolidando su capacidad organizativa y proyección deportiva y económica.
Nada Biaz, directora general de la ENSA, destacó la organización conjunta del Mundial 2030 como muestra de la audacia y capacidad de Marruecos para la anticipación y la construcción del futuro, en colaboración con España y Portugal.
El evento representa una palanca de inversión estructural para el crecimiento, la movilidad y el atractivo territorial, movilizando a todos los actores estatales con coordinación, eficacia y transparencia.
Biaz subrayó la dimensión estratégica del proyecto, reflejando la ambición de Marruecos como actor influyente en la diplomacia internacional. La ENSA, como escuela de excelencia administrativa, se compromete a formar cuadros capaces de gestionar estos proyectos. En su 75 aniversario, la escuela refuerza su papel en la mejora del rendimiento de la administración pública.
Finalmente, Lekjaa reiteró que el Mundial 2030, bajo la visión estratégica del Rey Mohammed VI, trasciende la organización de un evento deportivo, buscando una transformación económica, institucional y territorial sostenible para Marruecos.
