Rue20 Español/Rabat
Durante los 26 años de reinado de Su Majestad el Rey Mohamed VI, Marruecos ha mantenido una política exterior dinámica y multifacética, consolidándose como un actor clave en el ámbito internacional.
Desde su ascensión al trono en 1999, el monarca ha impulsado iniciativas diplomáticas que han transformado la posición de Marruecos en el escenario global, reforzando su influencia y forjando alianzas estratégicas.
África: Un pilar fundamental de la diplomacia marroquí
Bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI, Marruecos ha reafirmado su compromiso con África, considerando al continente como una extensión natural de su identidad. Este enfoque se basa en una visión estratégica que reconoce la importancia de África como socio económico, aliado político y cultural.
La diplomacia marroquí ha trabajado para fortalecer lazos con países africanos mediante iniciativas y acuerdos que fomentan la cooperación en múltiples niveles
Reincorporación a la Unión Africana
En 2017, Marruecos se reincorporó a la Unión Africana, un momento significativo que marcó un nuevo capítulo en las relaciones entre Marruecos y el continente después de más de tres décadas de ausencia.
Esta decisión ha permitido a Marruecos participar activamente en la toma de decisiones regionales y promover sus intereses en un foro multilateral, contribuyendo a la estabilidad y el desarrollo de África.
Acuerdos bilaterales y cooperación económica
Marruecos ha firmado numerosos acuerdos bilaterales con países africanos en áreas clave como agricultura, energía, infraestructura, educación y salud. Estos acuerdos han facilitado el comercio y las inversiones, promoviendo la transferencia de tecnología y conocimientos.
Empresas marroquíes, como la Oficina Cherifiana de Fosfatos (OCP) y el Grupo Attijariwafa Bank, han desempeñado un papel crucial en esta expansión, contribuyendo al desarrollo agrícola y proporcionando servicios financieros.
Iniciativas humanitarias y de desarrollo
Marruecos ha lanzado programas para mejorar las condiciones de vida en comunidades africanas, incluyendo la construcción de hospitales, escuelas y proyectos de agua y saneamiento.
La Fundación Mohammed VI para el Desarrollo Sostenible ha colaborado con gobiernos y organizaciones locales para implementar proyectos que promuevan el desarrollo sostenible.
Diplomacia religiosa y cultural
Marruecos ha utilizado lazos culturales y religiosos para fomentar la cooperación y el entendimiento mutuo. El Instituto Mohammed VI para la Formación de Imames, Morchidines y Morchidates en Rabat ha formado a estudiantes de toda África en un Islam moderado y tolerante.
Además, se han promovido intercambios culturales que resaltan la diversidad y riqueza de las tradiciones africanas.
Iniciativas ambientales y energéticas
Marruecos ha priorizado la sostenibilidad ambiental y la transición energética en su diplomacia africana. La Cumbre Africana de Acción para el Clima en Marrakech en 2016 fue una plataforma clave para discutir estrategias ambientales.
El proyecto Noor, una de las mayores plantas solares del mundo, es un ejemplo del compromiso de Marruecos con las energías renovables, compartiendo su experiencia con otros países africanos.
Cooperación Sur-Sur
Marruecos ha convertido la solidaridad y el codesarrollo en un pilar de su política exterior, implementando programas de asistencia técnica, formación y transferencia de competencias en agricultura sostenible, energías renovables y gestión del agua para países francófonos.
Ministros de Relaciones Exteriores de Burkina Faso, Mali y Níger respaldan una iniciativa que les ofrece acceso al comercio global a través de los puertos atlánticos de Marruecos.
Mediación: Marruecos medió en la liberación de cuatro espías franceses detenidos en Burkina Faso.
Visión para África: SM el Rey Mohammed VI ha instado a una financiación para África adaptada a sus necesidades, promoviendo la independencia y el desarrollo sostenible del continente
Europa: Relaciones estratégicas y de vecindad
Las relaciones con Europa han sido un pilar clave de la diplomacia marroquí. Marruecos ha mantenido estrechos vínculos con la Unión Europea (UE), su principal socio comercial, a través de acuerdos de libre comercio y cooperación en seguridad y migración.
La relación con países como Francia y España ha sido significativa, con intercambios diplomáticos y económicos frecuentes.
Unión Europea: Socio comercial y político
La UE es el principal socio comercial de Marruecos, representando más de la mitad de su comercio exterior. El Acuerdo de Asociación, firmado en 1996, estableció un marco para la cooperación económica, política y social. En 2008, Marruecos fue el primer país del sur del Mediterráneo en recibir el estatus avanzado de la UE, permitiendo una cooperación más profunda.
Seguridad y migración: Cooperación estratégica
Marruecos ha jugado un papel crucial en la gestión de flujos migratorios hacia Europa, actuando como socio clave en el control de fronteras y la lucha contra la migración. La UE ha proporcionado apoyo financiero y técnico para ayudar a Marruecos a gestionar su frontera y desarrollar políticas de integración.
La cooperación en seguridad se ha intensificado en respuesta a amenazas globales.
Relaciones bilaterales: Francia y España
Las relaciones con Francia y España son de especial importancia. Francia es uno de los principales inversores en Marruecos y un socio clave en educación, defensa, energía e infraestructuras. España, debido a su proximidad geográfica, comparte intereses comunes en pesca, agricultura, seguridad y gestión migratoria. La cooperación en seguridad, especialmente en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, ha sido ejemplar.
Intercambios culturales y educativos:
Marruecos ha promovido la enseñanza de español y francés en sus escuelas y universidades, facilitando el intercambio académico. Programas como Erasmus+ han permitido a estudiantes y académicos marroquíes estudiar y enseñar en Europa.
Energía y sostenibilidad: Marruecos ha colaborado con la UE y países europeos para desarrollar proyectos de energía renovable, como la planta solar Noor en Ouarzazate. Esta colaboración ha impulsado el desarrollo sostenible en Marruecos y ha contribuido a los objetivos climáticos de la UE.
Acuerdos estratégicos: La UE busca un acuerdo estratégico con Marruecos centrado en migración y cooperación regional, siguiendo modelos similares a los acuerdos con Túnez, Egipto y Jordania.
Reconocimiento y apoyo
España y Francia destacan como principales interlocutores de Marruecos, reconociendo el Plan de Autonomía de Marruecos para el Sáhara como la opción más seria y creíble.
Marruecos consolida su posición como aliado estratégico de Europa, con una relación reforzada con Francia tras la visita del presidente Emmanuel Macron en 2024 y una hoja de ruta estratégica con España adoptada en 2022 .
Marruecos ha ganado la confianza mundial como un destino atractivo para inversiones extranjeras gracias a un entorno económico estable y reformas políticas y económicas profundas.
La implementación del nuevo Código de la Familia (Moudawana) en 2004 ha sido fundamental para la promoción de los derechos de la mujer y la igualdad de género.
La Constitución de 2011 ha ampliado las libertades individuales y colectivas, garantizando derechos fundamentales como la libertad de expresión, reunión y asociación.
En 2025, el Plan de Autonomía marroquí para el Sáhara ha obtenido un importante respaldo internacional, con un número creciente de naciones que expresan su apoyo.
Estados Unidos ha reiterado su reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara. Varios países han manifestado su apoyo al Plan de Autonomía marroquí como base para una solución realista y duradera al conflicto, incluido el Reino Unido, que considera el plan «la base más creíble, viable y pragmática para una resolución duradera».
Kenia y Ghana también ha cambiado su posición para apoyar el plan marroquí como «el único enfoque sostenible» para resolver el conflicto artificial. Otras naciones, como España y Francia, y los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo, también han reiterado su apoyo.
Además, países de América Latina y Europa del Este, incluidos Macedonia del Norte, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Croacia, Moldavia y Estonia, Ecuador, Panamá y recientemente Portugal también se han pronunciado claramente a favor del plan de autonomía como una base sólida para resolver el conflicto.
En total, más de 40 países han reconfirmado su pleno respaldo al Sáhara marroquí y a la Iniciativa de Autonomía marroquí como la única solución política a esta disputa regional, aumentando el círculo de apoyo a 123 países en todo el mundo, lo que representa más del 60% de los estados miembros de la ONU.
Cabe destacar que las relaciones entre Marruecos y Ghana se caracterizan por una dinámica muy positiva y un desarrollo significativo desde la visita del Rey Mohammed VI en 2017; en este sentido, Accra expresó en 2025 su respaldo al Plan de Autonomía marroquí para el Sáhara.
En definitiva, bajo el reinado de SM el Mohamed VI, Marruecos ha fortalecido su posición en África y Europa, estableciendo relaciones profundas y multifacéticas que abarcan la economía, la política, la cultura y el medio ambiente. Este compromiso continuo fortalece la posición de Marruecos y contribuye al desarrollo y la estabilidad regional.
