Rue20 Español/Rabat
Marruecos avanza con determinación hacia la soberanía energética y una economía baja en carbono a través de una ambiciosa estrategia centrada en el hidrógeno verde y el gas natural licuado (GNL).
Así lo anunció la Ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible, Leila Benali, durante la sesión de preguntas orales en la Cámara de Representantes.
La pieza central de esta estrategia es la «Oferta Marruecos» para el hidrógeno verde, una iniciativa impulsada por las altas instrucciones reales. Este plan integral abarca toda la cadena de valor, desde el marco regulatorio e institucional hasta el desarrollo de las infraestructuras necesarias. Para ello, se ha destinado una reserva territorial de un millón de hectáreas, con 300.000 hectáreas ya disponibles para inversores en la primera fase del proyecto.
En esta fase inicial, seis consorcios nacionales e internacionales desarrollarán siete proyectos de gran envergadura en las provincias del Sur, concretamente en Guelmim-Oued Noun, El Aaiún-Sakia El Hamra y Dajla-Oued Eddahab.
Estos proyectos, con una capacidad de cerca de 20 gigavatios en energías renovables (la mitad dedicada a la electrólisis), pretenden producir ocho millones de toneladas de derivados de hidrógeno verde, incluyendo amoníaco verde, combustible sintético y acero descarbonizado.
La ministra Benali reconoció el desafío que supone el consumo de agua para estos proyectos, estimado en 63 millones de metros cúbicos anuales. Para abordarlo, se implementarán sistemas de desalinización alimentados por energías renovables, optimizando costos y consolidando la soberanía hídrica del país.
En paralelo, el Grupo OCP, clave en la estrategia de descarbonización, se ha comprometido a producir un millón de toneladas de amoníaco verde para 2027, con el objetivo de alcanzar los tres millones de toneladas en 2032.
La «Oferta Marruecos» se gestiona a través de una estructura organizativa rigurosa, que incluye un comité de pilotaje, un comité de inversión, una célula de coordinación para las ofertas de los inversores y comisiones técnicas especializadas. La transparencia, la diversificación de socios y una implementación gradual son los pilares de esta gobernanza.
Complementando la apuesta por el hidrógeno verde, Marruecos también impulsa el desarrollo del gas natural como energía de transición. Se ha trazado una hoja de ruta para estructurar el mercado del GNL, en colaboración con los ministerios e instituciones pertinentes. En marzo de 2024, once ministerios y cinco instituciones públicas firmaron un memorando de entendimiento para coordinar el desarrollo de infraestructuras para la importación, almacenamiento y transporte de GNL.
En este contexto, se ha abierto una convocatoria de manifestaciones de interés para la construcción de una planta de GNL en el puerto de Nador West Med, conectada a una red de gasoductos que incluye el gasoducto Magreb-Europa y centrales eléctricas y zonas industriales en Nador, Kenitra y Mohammedia. El proyecto contempla también una futura conexión con estaciones costeras atlánticas y el gasoducto africano en desarrollo a través de Dakhla.
La convocatoria, abierta hasta el 23 de julio de 2025, busca recopilar las contribuciones técnicas y financieras de los inversores. La conexión entre Nador y el gasoducto Magreb-Europa se estima en 273 millones de dólares, la conexión con Mohammedia en 638,7 millones de dólares, y la red secundaria para Kenitra y Mohammedia en 42,5 millones de dólares.
Finalmente, la ministra Benali anunció la finalización de un proyecto de ley para regular la importación, almacenamiento, transporte y distribución del gas natural, que ya ha sido remitido a la Secretaría General del Gobierno. Este marco regulatorio busca promover la transparencia, la buena gobernanza y la seguridad jurídica en el sector.
