Rue20 Español/Rabat
En un movimiento que refleja la magnitud del fracaso de la diplomacia argelina y sus sucesivos tropiezos frente a los éxitos de su contraparte marroquí, el régimen militar gobernante ha decidido destituir a su embajador en Mauritania, Mohamed Benattou, y nombrar a Amine Said como su sucesor.
Los observadores consideran que la incapacidad de alcanzar los objetivos políticos y el fracaso del plan diplomático argelino en Mauritania han llevado al régimen militar a despedir a su embajador en ese país, Mohamed Benattou, quien ocupaba el cargo desde diciembre de 2021.
En su lugar, se ha designado a Amine Said, quien se desempeñaba como encargado de negocios interino en la embajada de Argelia en El Cairo.
Los analistas también opinan que el cambio de embajador significa que el plan de Saïd Chengriha ha fracasado, al igual que el plan de respuesta de Abdelmadjid Tebboune.
Esta decisión repentina se produce tras la visita del presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, a Marruecos y su fructífero encuentro con SM el Rey Mohamed VI en el Palacio Real de Casablanca.
La visita del presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, a Marruecos y su recibimiento por parte de SM el Rey Mohamed VI en el Palacio Real de Casablanca cayó como un rayo sobre el régimen argelino, especialmente después de que este último hubiera utilizado todos sus medios maliciosos para incitar a Mauritania contra Marruecos e intentar atraerla a su lado.
Esto se evidenció en la visita del presidente títere, Abdelmadjid Tebboune, a Nuakchot, y antes de él, la del jefe del Estado Mayor del ejército argelino, Saïd Chengriha, quien ostenta el poder real en el país.
