Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
El asistente portugués, discípulo de Mourinho, asegura que su vínculo con los Leones del Atlas va más allá de lo contractual y que solo un proyecto “claro y atractivo” podría hacerle considerar una salida.
La eliminación de Marruecos en los cuartos de final del Mundial de 2026 ante Francia dejó un reguero de interrogantes. Entre ellos, el futuro de João Sacramento, el técnico portugués que se convirtió en el brazo derecho del seleccionador Mohamed Ouahbi y en una de las piezas clave del renovado cuerpo técnico de los Leones del Atlas. El propio Ouahbi ya había salido al paso de los rumores días atrás, asegurando que Sacramento “está profundamente comprometido y se ha encariñado con Marruecos”. Ahora, es el propio interesado quien habla sin ambages.
En una entrevista concedida al diario portugués Record, Sacramento ha querido zanjar cualquier especulación sobre una posible salida prematura. El técnico de 37 años, que llegó a la selección marroquí en marzo pasado procedente del LASK austriaco, confirma que su contrato con la Federación Real Marroquí de Fútbol incluye una cláusula que le permite rescindir si recibe una oferta para ser primer entrenador. Sin embargo, deja claro que no es oro todo lo que reluce.
“Tengo contrato con Marruecos y, antes que nada, quiero agradecer al país la oportunidad de cumplir un sueño que siempre había tenido: participar en una Copa del Mundo”, declaró Sacramento a Record, en un tono que refleja la profunda conexión establecida con el país anfitrión de la pasada Copa Africana de Naciones.
El portugués, formado en la escuela de José Mourinho en Tottenham y Roma, reveló los entresijos de su llegada a Marruecos. Fue una decisión meditada, no impulsiva. “Cuando Marruecos me invitó en marzo a incorporarme al cuerpo técnico y participar en el Mundial, yo estaba trabajando como entrenador y desarrollando mi carrera. Sin embargo, en ese momento sentí algo en mi interior que me decía: «No puedes dejar pasar esta oportunidad» ”, confesó.
Su papel en el organigrama de los Leones del Atlas ha ido mucho más allá de lo que dicta su cargo. Bautizado como “el hombre que susurra al oído de Mohamed Ouahbi” por la prensa especializada, Sacramento se ha convertido en el analista táctico de referencia; en el nexo con la escuela europea y en un motivador para una plantilla que ya había hecho historia en Catar 2022. Su implicación ha sido tal que las cámaras le han captado en varias ocasiones emocionado durante el himno nacional, con la mano sobre el pecho.
La transparencia ha sido la clave de su relación con la Federación marroquí. “Es cierto que tengo contrato con Marruecos, pero fui sincero con ellos desde el principio. Sabían perfectamente que había ejercido como entrenador principal y, por ello, propusieron —y aceptaron— incluir una cláusula en mi contrato que me permite marcharme en cualquier momento si recibo una oferta para dirigir un equipo como primer entrenador ”, explicó.
Pero la ambición de Sacramento no se vende barata. El portugués, que tuvo un breve paso como primer técnico en el LASK austriaco, deja claro que su futuro no pasa por cualquier proyecto. “Ese es el acuerdo que tenemos y también el proyecto que tengo en mente para el futuro. Pero no dejaré esta experiencia con Marruecos por cualquier oferta. El proyecto debe ser el adecuado, claro y lo suficientemente atractivo como para justificar una decisión así ”, sentenció.
Estas declaraciones llegan después de que el seleccionador Ouahbi ya hubiera blindado a su asistente en una rueda de prensa en el Complejo Deportivo Mohammed VI de Maamora. “Habla a diario de lo mucho que le gusta trabajar aquí”, afirmó entonces Ouahbi, desmintiendo los rumores de una salida inminente. “Siempre que hay una derrota o un momento difícil, los rumores empiezan a extenderse”, añadió el técnico marroquí.
A pesar de la dolorosa eliminación ante Francia (2-0), Sacramento se mostró orgulloso del camino recorrido. Tras el partido, publicó un mensaje en sus redes sociales en el que aseguraba que el equipo se iba “con la cabeza bien alta”. “Fue una decisión completamente consciente y bien reflexionada. No la considero un paso atrás, sino todo lo contrario, porque probablemente ha sido la experiencia más enriquecedora de mi carrera profesional hasta la fecha. Siempre estaré agradecido a Marruecos por haberme brindado esta oportunidad ”, insistió en la entrevista.
El portugués, que llegó a describir a los Leones del Atlas como el equipo “más significativo” con el que ha trabajado, deja la puerta abierta a un posible adiós, pero solo si el destino es el adecuado. Mientras tanto, su compromiso con el proyecto marroquí parece firme.
Marruecos, que aspira a seguir creciendo tras alcanzar los cuartos de final en esta cita mundialista, cuenta con un técnico que, aunque sueña con ser jefe de filas, no está dispuesto a cambiar el banquillo de los Leones del Atlas por cualquier otro. La cláusula existe, pero el corazón, al menos por ahora, tiene acento marroquí.
