Rue20 Español/Rabat
La cooperación judicial y de seguridad entre Marruecos y Francia ha alcanzado un nuevo hito con la detención de 16 individuos vinculados a redes de crimen organizado transnacional, en una operación que el ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, ha calificado como reflejo de la «cooperación reforzada» entre ambos países.
En un mensaje publicado este martes en su cuenta oficial de la red social X, Darmanin confirmó la detención de 16 personas buscadas por la justicia francesa, implicadas en graves delitos que incluyen tráfico internacional de estupefacientes en banda organizada, homicidios, estafas y blanqueo de capitales. La operación, fruto de una estrecha coordinación entre los servicios de seguridad de ambos reinos, ha sido posible gracias al «intercambio constante de información, pruebas judiciales y coordinación operativa» entre las autoridades marroquíes y francesas.
El titular de la cartera de Justicia de Francia no dudó en expresar su agradecimiento al Reino de Marruecos: «Gracias, una vez más, a las autoridades marroquíes por esta cooperación judicial contra el crimen organizado y por la seguridad de nuestros dos países en el marco de esta gran operación».
La operación ha puesto de manifiesto el alto grado de integración entre los sistemas judiciales de Marruecos y Francia. Según explicó Darmanin en su comunicado, se han iniciado los procedimientos de extradición para los detenidos con nacionalidad exclusivamente francesa. En el caso de las personas con doble nacionalidad, los expedientes han sido remitidos a las autoridades judiciales marroquíes, que los juzgarán conforme a la legislación nacional y a los acuerdos de cooperación judicial bilateral.
Este mecanismo, que garantiza que todos los sospechosos respondan ante la justicia ya sea en Francia o en Marruecos, demuestra la madurez y eficacia de una cooperación que se ha ido consolidando a lo largo de los años. El marco jurídico de esta colaboración se sustenta en los convenios de asistencia judicial que vinculan a ambos países, los cuales regulan tanto los procedimientos de extradición como el mecanismo de denuncia oficial aplicable a los ciudadanos con doble nacionalidad.
Este éxito operativo no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una nueva etapa de las relaciones bilaterales que trasciende el ámbito estrictamente judicial. La cooperación en seguridad y justicia se ha consolidado como uno de los principales pilares de la nueva asociación estratégica entre Rabat y París, ampliándose a ámbitos como la inteligencia, la economía y las inversiones.
Precisamente el pasado mes de febrero, Darmanin visitó oficialmente Marruecos para reunirse con su homólogo, Abdellatif Ouahbi, con el objetivo de profundizar la colaboración en materia de lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y los procedimientos de extradición. Fruto de esos encuentros, en Rabat se firmó un plan de acción para la cooperación técnica en el ámbito de la justicia para el período 2026-2028.
Más recientemente, la 15ª Reunión de Alto Nivel entre Marruecos y Francia, celebrada el pasado 16 de julio en Rabat, culminó con la firma de once convenios de cooperación que abarcan numerosos sectores estratégicos. Una relación bilateral que, como subrayó el rey Mohammed VI en su mensaje al presidente Emmanuel Macron, avanza hacia un nuevo marco de cooperación «más innovador, estratégico y estructurante».
La operación que hoy se celebra no hace sino confirmar el reconocimiento internacional del que gozan los servicios de seguridad marroquíes. Marruecos es considerado hoy «uno de los países más eficaces en la lucha antiterrorista, gracias a las capacidades de anticipación de sus servicios y a su dominio y buen conocimiento de estos entornos». El modelo de seguridad marroquí es considerado «uno de los más eficaces del mundo» y su experiencia es regularmente elogiada por su capacidad para prevenir amenazas.
La coordinación entre Marruecos y Francia se ha convertido así en un «modelo avanzado de cooperación en seguridad y justicia» que contribuye de manera decisiva a la protección de la seguridad y la estabilidad en el espacio mediterráneo y europeo. Un modelo que, como ha quedado demostrado, da resultados: la detención de 16 peligrosos criminales es solo el último ejemplo de una colaboración que no deja de fortalecerse en beneficio de ambos países y de toda la región.
