Rue20 Español/Rabat
Marruecos continúa consolidando su ascenso en el comercio marítimo internacional tras situarse en la posición 20 del Índice de Conectividad del Transporte Marítimo Regular (LSCI), publicado en su edición de 2026 por la UNCTAD. El Reino alcanza una puntuación de 259,33 puntos, confirmando su creciente integración en las principales redes logísticas globales.
El informe sitúa a las principales potencias del transporte marítimo mundial en los primeros puestos, con China a la cabeza, seguida de Corea del Sur, Singapur y Estados Unidos, que mantienen su dominio en los flujos comerciales internacionales.
El LSCI, considerado uno de los indicadores más relevantes para medir la inserción de los países en el sistema marítimo global, evalúa factores como el número de servicios de líneas regulares, la capacidad de los buques portacontenedores, la frecuencia de conexiones, la amplitud de las redes marítimas y la cantidad de países conectados directamente.
El avance de Marruecos refleja una transformación estructural profunda de su infraestructura portuaria en la última década. En el centro de esta evolución destaca el complejo portuario de Tánger Med, que ha redefinido la posición del país en los corredores logísticos entre África, Europa y América. Su ubicación estratégica en el estrecho de Gibraltar lo ha convertido en uno de los principales hubs de transbordo del Mediterráneo y del continente africano.
Antes del desarrollo de Tánger Med, la posición de Marruecos en los índices internacionales de conectividad marítima era significativamente más modesta. Sin embargo, la expansión de sus capacidades portuarias y logísticas ha permitido al país escalar posiciones de forma constante, hasta integrarse en el grupo de economías más conectadas del sistema marítimo global.
Este progreso no solo tiene un valor simbólico en términos de clasificación internacional, sino que también implica importantes impactos económicos. Una mayor conectividad marítima reduce los costes logísticos, mejora la eficiencia de las cadenas de suministro y refuerza la competitividad de las exportaciones nacionales, especialmente en sectores como la automoción, la aeronáutica y la industria orientada a los mercados exteriores.
En este contexto, la evolución de Marruecos responde a una estrategia más amplia de consolidación como plataforma logística regional, orientada a servir de puente entre Europa, África y otras regiones del mundo. La expansión de infraestructuras portuarias, redes de transporte y zonas logísticas refuerza esta ambición de largo plazo de posicionarse como un actor clave en el comercio marítimo global.
