Rue20 Español/Rabat
Estados Unidos y Marruecos han dado un nuevo paso en la consolidación de su relación estratégica con la firma, en el Pentágono, de una hoja de ruta que definirá la cooperación militar bilateral durante la próxima década.
El acuerdo, rubricado en un contexto de diálogo continuo entre ambos países, establece un marco estructurado para coordinar prioridades en materia de defensa, planificación y colaboración institucional.
I was pleased to meet today at the Pentagon with Mr. Abdellatif Loudiyi, Minister Delegate for National Defense, and Lieutenant General Mohammed Berrid, Inspector General of the Royal Moroccan Armed Forces, to sign the new U.S.-Morocco Defense Cooperation Roadmap. This Roadmap… pic.twitter.com/MqYceoccne
— Under Secretary of War Elbridge Colby (@USWPColby) April 15, 2026
El encuentro reunió al subsecretario de Defensa estadounidense con el ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, Abdellatif Loudiyi, acompañado por el inspector general de las Fuerzas Armadas Reales, el general de cuerpo de ejército Mohammed Berrid. La presencia simultánea de responsables civiles y militares de alto nivel subraya el peso estratégico del entendimiento alcanzado.
Este nuevo marco pretende orientar una cooperación que consideran “histórica”, proyectándola hacia los desafíos de seguridad de los próximos diez años.
La hoja de ruta se inscribe en una lógica de continuidad, pero también de adaptación a un entorno geopolítico en evolución, donde la interoperabilidad, la modernización de capacidades y el intercambio de información adquieren una relevancia creciente.
Más allá de su dimensión operativa, el acuerdo reivindica explícitamente la profundidad histórica de los vínculos entre ambos países. Desde Washington se recordó que Marruecos fue el primer Estado en reconocer a Estados Unidos a finales del siglo XVIII, un elemento simbólico que sigue siendo invocado como fundamento de una relación bilateral singular.
La firma de este documento refleja así la voluntad compartida de institucionalizar y actualizar una cooperación que, más allá de ejercicios conjuntos o intercambios técnicos, aspira a consolidarse como un pilar duradero de la asociación entre Rabat y Washington.
