Rue20 Español/Rabat
El jefe de Gobierno, Aziz Akhannouch, defendió este miércoles ante el Parlamento la acción de su Ejecutivo, subrayando que las principales reformas se han llevado a cabo en un contexto de múltiples desafíos, tanto internos como externos, sin esperar a condiciones favorables.
Durante una sesión plenaria conjunta de las dos cámaras, dedicada a la presentación del balance gubernamental, Akhannouch afirmó que su gabinete ha actuado con un “espíritu de responsabilidad nacional”, apostando por avanzar en las reformas incluso en momentos de dificultad. “La verdadera reforma no se pospone hasta el momento perfecto, sino que se ejecuta en el corazón de los desafíos”, sostuvo.
El jefe del Ejecutivo destacó que su gobierno ha mostrado el “coraje político” necesario para acelerar el ritmo reformista, defendiendo que la audacia en la acción pública no se mide por la cantidad de promesas anunciadas, sino por la capacidad de tomar decisiones complejas y asumir sus consecuencias.
En su intervención, Akhannouch insistió en que los retos no han sido tratados como obstáculos, sino como una prueba de la sinceridad del compromiso político hacia los ciudadanos. Según explicó, este enfoque ha contribuido a consolidar una base política e institucional “sólida”, sustentada en la madurez y el sentido de la responsabilidad.
Asimismo, rechazó la “lógica de las subastas y los lemas”, apostando por una acción gubernamental basada en la construcción progresiva y sostenible, que combine ambición política con realismo en la gestión. En este sentido, criticó implícitamente las promesas sin impacto tangible en la vida cotidiana de la población.
Finalmente, el jefe de Gobierno señaló que esta orientación ha permitido abordar expedientes complejos que llevaban años aplazados, reiterando que afrontar los problemas difíciles constituye el núcleo de cualquier acción gubernamental responsable.
