Rue20 Español/Rabat
El ministro de Juventud, Cultura y Comunicación, Mohamed Mehdi Bensaid, afirmó que la elección de Rabat como Capital Mundial del Libro 2026 constituye una “coronación” de una trayectoria histórica y cultural distinguida, y refleja el posicionamiento y el brillo de Marruecos como espacio de diálogo cultural y creatividad.
Las declaraciones se produjeron durante una rueda de prensa dedicada a destacar este reconocimiento internacional otorgado por la UNESCO, en paralelo a la celebración de las actividades de la Feria Internacional de la Edición y el Libro, que tiene lugar bajo el patrocinio de Su Majestad el Rey Mohammed VI.

Bensaid subrayó que esta designación no debe entenderse únicamente como un acto simbólico, sino como una expresión del papel de la “Ciudad de las Luces” como espacio donde el conocimiento se impone como motor de desarrollo. En este sentido, consideró que Rabat encarna la visión estratégica de Marruecos de situar la cultura en el centro de su modelo de progreso.

El ministro destacó asimismo que Rabat trasciende su condición de capital administrativa para consolidarse como un polo cultural dinámico, en el que su patrimonio histórico —como la Torre Hassan, Chellah o la Kasbah de los Udayas— refleja su profundidad civilizacional y su vocación de puente entre África y Europa.
En su intervención, Bensaid elogió también el papel de los libreros de libros usados, a quienes calificó como actores esenciales en la democratización del acceso al conocimiento, especialmente en periodos en los que los recursos culturales eran más limitados.

El responsable gubernamental atribuyó la actual dinámica cultural de la capital a una visión real orientada al desarrollo de infraestructuras culturales, citando proyectos como el Teatro Real de Rabat, así como la expansión de museos y bibliotecas modernas, en el marco de una política de democratización del acceso a la cultura.
Finalmente, Bensaid sostuvo que la estrategia cultural de Marruecos va más allá del libro como objeto, apostando por la diplomacia cultural y la transformación de la feria internacional en una plataforma de diálogo global, además del impulso de las industrias culturales y creativas como motor de empleo.
El ministro concluyó destacando que Rabat representa un modelo de ciudad que concibe el futuro a través del conocimiento, e instó a los medios de comunicación y a los distintos actores culturales a acompañar esta dinámica para reforzar su proyección nacional e internacional.
