Rue20 Español/ Rabat
La presencia marroquí en el mercado agroalimentario europeo ha vuelto indiscutible, al situarse como un actor clave en el suministro de productos frescos hacia el continente anciano. España, por ejemplo, se ha convertido en una de las principales puertas de entrada de las exportaciones agrícolas marroquíes, especialmente en el caso del pepino, cuyo crecimiento en la última década refleja una tendencia al alza sostenida.
De hecho, las importaciones de pepino procedente de Marruecos han experimentado un incremento superior al 215% en los últimos diez años. En concreto, España ha pasado de importar poco más de 578 toneladas en 2016 a superar las 18.200 toneladas en 2025, lo que posiciona a Marruecos como el proveedor dominante con una cuota del 71,7% del total de las compras exteriores, según datos oficiales de DataComex recogidos por medios españoles
En términos económicos, la progresión resulta aún más significativa. En 2025, los operadores españoles destinaron cerca de 30,9 millones de euros a la adquisición de pepino importado, lo que representa un aumento del 340% respecto a 2016. En volumen, las importaciones totales alcanzaron las 25.440 toneladas, un 248% más que hace una década, en un contexto marcado por el fortalecimiento del sector agrícola marroquí, a pesar de la sequía que ha persistido a lo largo de estos últimos siete años.
La presencia abundante de los productos marroquíes en España, según pudo averiguar Rue20 Español, contribuyó mucho a la bajada de los precios en origen de varios productos agrícolas. Esto se debe a la competencia que obliga sí o sí a los productores locales a ajustar sus precios para que puedan mantener sus posiciones dentro del mercado, favoreciendo de manera indirecta al poder adquisitivo del consumidor español.
Los datos del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de la organización agraria COAG reflejan esta situación. Durante la campaña, los productores españoles percibieron alrededor de 0,68 euros por kilo, mientras que el pepino importado alcanzó precios superiores, situándose en 1,16 euros por kilo en el caso de Marruecos, 1,52 euros para Alemania y 1,07 euros para Portugal.
A pesar de todos los desafíos, el Reino mantiene y merece el título del socio estratégico en el ámbito agroalimentario europeo. Algo que no viene de la nada, sino de una política estructurada que tiene raíces y que refuerza cada vez más su posicionamiento como proveedor competitivo y fiable en un sector clave para la economía nacional.
