Rue20 Español/Rabat
Malika KETTANI*
El ministro de Asuntos Exteriores y de culto de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco, protagonizó en Rabat una conferencia centrada en los desafíos de América Latina en el actual contexto internacional, marcado por la incertidumbre, la fragmentación y la redefinición del orden global.
El encuentro, celebrado en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de Rabat y coordinado por el jefe del Departamento de Estudios Hispánicos, el profesor Azeddine ETTAHRI; contó con la destacada presencia del decano de la institución, Dr. Zakaria BOUDHIM, así como de representantes del cuerpo diplomático acreditado en la capital del reino, delegados de embajadas de América Latina, periodistas especializados, diplomáticos, actores de la sociedad civil, profesores y estudiantes del departamento.


Durante su intervención, el canciller costarricense subrayó que el mundo actual es profundamente distinto al de hace quince años. La globalización, afirmó, ya no avanza de forma lineal, sino que convive con tensiones geopolíticas, un debilitamiento de las reglas internacionales y un aumento de las asimetrías de poder que afectan especialmente a los países más pequeños.
En este contexto, advirtió de que América Latina y el Caribe enfrentan no solo desafíos externos, sino también internos, como el bajo crecimiento demográfico, la fragmentación regional y el avance del crimen organizado, que pone a prueba la solidez de las instituciones estatales.
El ministro insistió en que cuestiones como el cambio climático, la gobernanza de la inteligencia artificial o la seguridad internacional requieren respuestas colectivas, recordando que los países que menos contribuyen a las emisiones suelen ser los más afectados por sus consecuencias.
En este marco, se ha destacado la importancia de la integración regional y del multilateralismo como herramientas clave para fortalecer la posición de la región. Entre los organismos y plataformas multilaterales mencionados se incluyen la OEA, la CELAC, el Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) y el CMAR; Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, una alianza regional voluntaria entre Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, creada en 2004 para gestionar y proteger de manera conjunta, sostenible y transfronteriza la biodiversidad marina en el Pacífico tropical. Así como iniciativas de cooperación económica y energética como la Alianza del Pacífico, el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) que contribuyen a la promoción de la seguridad energética, la eficiencia en la distribución, la sostenibilidad y la resiliencia frente a crisis regionales.
Un ejemplo pionero mencionado es el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), una iniciativa que busca unir las redes de transmisión de los distintos países de América Latina para compartir energía de manera más eficiente, segura y sostenible. Su objetivo es crear mercados eléctricos regionales y sistemas integrados que optimicen el uso de los recursos energéticos, aumenten la confiabilidad del suministro y reduzcan costos, especialmente en el contexto de la transición energética y el cambio climático. Dicho sistema que conecta las redes de Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, beneficia a millones de consumidores y permite la creación de un Mercado Eléctrico Regional en Centroamérica.
En este sentido, destacó la importancia de estos mecanismos de cooperación existentes como herramientas para mejorar la inserción internacional de América Latina y acceder a mercados de mayor valor añadido, al tiempo que lamentó las divisiones políticas que persisten en la región.
Ante este panorama, planteó tres posibles caminos para la región: la adaptación pasiva, la construcción de estrategias colectivas o el desarrollo de una voz propia en el sistema internacional. En su opinión, esta última opción pasa necesariamente por reforzar la integración regional.
El jefe de la diplomacia costarricense puso en valor las fortalezas de América Latina, entre ellas su tradición diplomática, su compromiso con la resolución pacífica de conflictos y su capacidad para tender puentes en un mundo cada vez más polarizado.
Asimismo, presentó a Costa Rica como un ejemplo de apuesta por el multilateralismo, la inversión social y la estabilidad institucional, recordando la abolición del ejército en 1948, tras la Guerra Civil de Costa Rica, como una decisión histórica que permitió redirigir el gasto militar hacia la educación, la salud y el desarrollo social.
Esta medida implicó, además, el fortalecimiento de una democracia plenamente civil, sin injerencia militar en la vida política, así como la adopción de un modelo de seguridad basado en fuerzas policiales y en el respeto del derecho internacional. Al mismo tiempo, reforzó la proyección exterior del país como un firme defensor del multilateralismo y la resolución pacífica de conflictos.
A largo plazo, esta apuesta ha contribuido a consolidar a Costa Rica como una de las democracias más estables de América Latina, con altos niveles de inversión en capital humano y un reconocido prestigio internacional en materia de derechos humanos y cultura de paz.
Durante la conferencia también se destacó el papel de Marruecos como socio estratégico para América Latina, gracias a su posición geográfica que lo convierte en un puente entre África, el mundo árabe y Europa, abriendo nuevas perspectivas de cooperación en ámbitos como la educación, la tecnología y la cultura.
El fortalecimiento de los vínculos entre América Latina y África, especialmente a través de la cooperación académica y los intercambios universitarios, fue señalado como una de las principales oportunidades de futuro.
El acto concluyó con un mensaje dirigido a los estudiantes: en un mundo marcado por la fragmentación, la gobernanza de la Inteligencia artificial y la elección entre el aislamiento y la cooperación será determinante, y las nuevas generaciones están llamadas a desempeñar un papel clave en la construcción de ese futuro.
*Profesora investigadora en el departamento de Estudios Hispánicos, Facultad de Letras y Ciencia Humanas, Universidad Mohammed V de Rabat.
