Rue20 Español/Rabat
La polémica en torno a la Copa África continúa. Tras la decisión de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de declarar a Marruecos campeón, Senegal recurrió al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Sin embargo, las perspectivas para el equipo senegalés no parecen favorables, según el análisis de expertos.
Romain Bizzini, abogado especializado en derecho deportivo internacional, fue consultado por MARCA para analizar la situación. Bizzini, con amplia experiencia en disputas relacionadas con la FIFA, la CAF y el TAS, ofreció su visión sobre los argumentos jurídicos y los posibles escenarios legales.
La decisión de la CAF se basó en la infracción de los artículos 82 y 84 del Reglamento de la Copa África, que sancionan la negativa a jugar o el abandono del campo sin autorización del árbitro, con la consiguiente derrota por 3-0.
Bizzini señala que, aunque los detalles de la decisión de la Junta de Apelación no son públicos, la CAF consideró que Senegal se negó a jugar o abandonó el campo durante la final.
Uno de los puntos clave es la demora en la emisión de la decisión, dos meses después de la final. Bizzini explica que, si bien no existe un plazo específico en los reglamentos de la CAF, la importancia del caso y algunos aspectos sin precedentes debieron llevar a la Junta de Apelación a tomarse el tiempo necesario para escuchar a todas las partes.
En cuanto a las posibilidades de éxito de Senegal ante el TAS, Bizzini es pesimista. «Una aplicación estricta de la norma debería llevar al TAS a confirmar la decisión de la Junta de Apelación de la CAF», afirmó. Si bien los artículos 82 y 84 no contemplan explícitamente el escenario de un equipo que abandona el campo sin autorización, el experto considera que el TAS podría inclinarse por la aplicación literal de la normativa.
Senegal podría argumentar que el espíritu de la regla es sancionar a un equipo que se niega a reanudar el juego, lo cual no fue el caso, ya que el partido pudo completarse. También podría cuestionar la noción de «equipo», dado que tres jugadores permanecieron en el campo. Sin embargo, la regla 3.1 de las Reglas de Juego de la IFAB establece que un equipo debe tener al menos siete jugadores para continuar el juego.
En este contexto, Bizzini considera que «las posibilidades de éxito de Senegal son bastante bajas». Además, descarta la posibilidad de que se repita el partido, ya que esta opción no está contemplada en el reglamento de la CAF. Si Marruecos es declarado ganador, la consecuencia sería la entrega del trofeo y el intercambio de medallas.
Este caso podría sentar un precedente en el derecho deportivo, estableciendo un estándar más claro en cuanto al comportamiento de los equipos y obligando a la CAF a considerar modificaciones en su reglamento.
