Rue20 Español/Rabat
África acelera su despliegue de centros de datos impulsada por la expansión de la nube, la inteligencia artificial y los servicios digitales, pero el continente aún enfrenta un desafío estructural frente a las grandes potencias tecnológicas.
Según el informe Data Centres in Africa 2026, publicado por la Africa Data Centres Association (ADCA) junto a Rising Advisory, la capacidad informática activa en África alcanza 360 megavatios (MW), con 238 MW en construcción y 656 MW planificados, lo que podría situar la capacidad total en 1,2 gigavatios para 2030.
A pesar del crecimiento, África representaría solo un 0,6 % de la capacidad global, un contraste significativo con su casi quinta parte de la población mundial. El informe identifica la energía como el “nuevo nervio de la guerra digital”: la alta demanda eléctrica de los centros de datos se ve dificultada por déficits de producción y pérdidas de hasta el 25 % en algunas redes urbanas, lo que hace estratégicos los contratos de suministro a largo plazo.
En este contexto, Marruecos se destaca por su ubicación geográfica privilegiada entre Europa y África, su interconexión avanzada con redes europeas y el creciente acceso a energías renovables. Los polos de Casablanca y Rabat acogen infraestructuras de última generación capaces de soportar cargas críticas, servicios en la nube y aplicaciones de inteligencia artificial.
El país apuesta a convertirse en una plataforma regional para África Occidental y la cuenca mediterránea, ofreciendo estabilidad normativa y un marco legal claro en gobernanza digital. Esta estrategia se refleja en Dakhla, donde se anunció la construcción de un mega centro de datos alimentado por energías limpias y un instituto de investigación dedicado a inteligencia artificial y transición energética, con el objetivo de transformar la región de Dakhla-Oued Eddahab en un centro tecnológico de alto valor añadido.
“Del alcance a la potencia de cálculo, el desafío africano es convertir la capacidad instalada en competitividad, innovación y empleos cualificados”, señala el informe. Marruecos, al erigirse como cruce digital y energético, encarna esta visión: la próxima frontera del desarrollo se jugará tanto en las salas blancas de los centros de datos como en los laboratorios de IA y las centrales renovables.
