Rue20 Español/Rabat
Marruecos y Bolivia anunciaron este lunes el relanzamiento de sus relaciones diplomáticas y la apertura de una nueva fase de cooperación estructurada, según comunicados emitidos por los gobiernos de ambos países. Este acercamiento se produce en paralelo a la congelación del reconocimiento boliviano de la «RASD», medida destacada por la diplomacia marroquí.
Más allá del diálogo político y del desarrollo del comercio bilateral, la cooperación se enfocará especialmente en la agricultura, la seguridad alimentaria y el suministro de fertilizantes.
Ambas naciones acordaron establecer misiones diplomáticas permanentes en La Paz y Rabat y definir una hoja de ruta bilateral que contemple explícitamente la colaboración en fertilizantes.
Para Bolivia, que enfrenta desafíos en productividad agrícola y estabilidad de suministro, el acceso a insumos confiables se presenta como un asunto estratégico. Este nuevo marco de cooperación abre un papel central al grupo OCP, líder mundial en fosfatos y fertilizantes, que ya desarrolla una diplomacia económica activa en África y otras regiones, incluida América Latina.
OCP ofrecerá no solo el suministro de fertilizantes, sino también experiencia agronómica y asociaciones institucionales, consolidando el rol de los fertilizantes como una herramienta de diplomacia económica para Marruecos.
En un contexto de mercados agrícolas internacionales volátiles, este acuerdo posiciona a Marruecos como un actor clave en la seguridad alimentaria mundial, mientras que Bolivia diversifica sus alianzas técnicas y económicas.
