Rue20 Español/Rabat
La profunda transformación del Aeropuerto Mohammed V sitúa a Marruecos en el centro del tablero aéreo regional y despierta una creciente atención en España, donde medios especializados advierten del impacto que este desarrollo podría tener sobre los grandes nodos europeos, en particular el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
De acuerdo con un análisis publicado por el diario español ABC, el Reino impulsa una estrategia de gran alcance para convertir a Casablanca en un hub intercontinental de referencia, capaz de competir en igualdad de condiciones con las principales plataformas del continente.
La ampliación prevista permitirá elevar la capacidad del aeropuerto hasta cerca de 30 millones de pasajeros anuales de cara al Mundial de 2030.
Casablanca, eje entre continentes
El plan forma parte de una visión más amplia que busca consolidar a Marruecos como puente natural entre Europa, África, América y Asia.
La ubicación geográfica de Casablanca ofrece conexiones más directas hacia múltiples capitales africanas y destinos transatlánticos, lo que refuerza su atractivo como punto de enlace alternativo a los centros tradicionales del sur de Europa.
Según el rotativo español, este posicionamiento podría reconfigurar progresivamente los flujos de tránsito internacional, especialmente en rutas hacia África occidental y América Latina, donde Madrid ha mantenido históricamente una posición dominante.
Royal Air Maroc, pieza clave
La expansión del aeropuerto se apoya en la hoja de ruta de Royal Air Maroc, considerada el principal instrumento operativo de esta ambición.
La aerolínea ha trazado un plan de crecimiento hasta 2037 que contempla una flota de hasta 200 aeronaves y una red que podría alcanzar 150 destinos internacionales.
El objetivo declarado es transportar alrededor de 32 millones de pasajeros anuales en la próxima década, apoyándose en aviones de nueva generación y en una optimización de costes operativos.
Esta proyección sitúa a la compañía en competencia directa con operadores españoles como Iberia y Air Europa, particularmente en el mercado transatlántico hacia Estados Unidos y América Latina.
El Mundial 2030 como palanca
La Copa del Mundo de 2030, organizada conjuntamente por Marruecos, España y Portugal, actúa como acelerador del calendario inversor. El evento servirá para ampliar infraestructuras, reforzar la conectividad europea e impulsar nuevas rutas intercontinentales.
Actualmente, Royal Air Maroc conecta más de 40 ciudades europeas —incluidas nueve en territorio español— y proyecta una expansión significativa en los próximos años.
Un competidor emergente
Aunque Madrid-Barajas mantiene una capacidad muy superior y planes de crecimiento que apuntan a largo plazo a 90 millones de pasajeros anuales, los analistas citados subrayan que Marruecos dispone de una ventaja estructural en términos de costes de explotación, factor determinante para atraer tráfico de conexión.
La combinación de inversiones en infraestructuras, expansión acelerada de la aerolínea nacional y una ubicación estratégica consolida a Casablanca como aspirante a gran centro de tránsito internacional.
Para observadores españoles, este avance representa la consolidación de un nuevo actor capaz de alterar el equilibrio histórico del transporte aéreo en el sur de Europa.
