Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La presencia del exjugador español Andrés Iniesta en Marruecos ha generado múltiples especulaciones, desde un posible rol como ayudante del seleccionador Walid Regragui hasta su incorporación como futuro entrenador de la selección nacional.
Sin embargo, según fuentes coincidentes, la misión del campeón del mundo de 2010 se centra en un proyecto mucho más estructural y de largo plazo: participar en la Dirección Técnica Nacional para establecer una identidad de juego común para todas las selecciones marroquíes.
Recién retirado, Iniesta no asumirá responsabilidades sobre el equipo A ni gestionará vestuarios profesionales. Su papel consistirá en armonizar los principios tácticos, estructurar la formación técnica y fomentar la comprensión colectiva del juego desde las categorías juveniles, facilitando la transición entre las distintas selecciones.
El objetivo es crear una identidad futbolística reconocible, siguiendo la filosofía de uniformización que hizo célebre a la selección española en los años 2000.
La FRMF ya ha iniciado esta orientación con la contratación en octubre pasado de Arian Berdomo, exfigura de la formación del Real Madrid, para modernizar los métodos de entrenamiento y estructurar los recorridos de desarrollo de los jugadores jóvenes.
La llegada de Iniesta complementa esta estrategia, aportando la experiencia de un jugador que creció y triunfó dentro de este modelo pedagógico.
Con este enfoque, Marruecos busca no solo consolidar su rendimiento a nivel de selección absoluta, sino también garantizar una producción continua de talentos compatibles entre sí, asegurando la sostenibilidad del proyecto a largo plazo y reforzando las bases de sus Leones del Atlas para futuras competiciones internacionales.
