Rue20 Español/Madrid
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, acusó este miércoles al Partido Popular (PP) de actuar con “hipocresía” al enviar, según afirmó, “emisarios” a Marruecos para respaldar “por lo bajini” en privado la posición del Gobierno sobre el Sáhara marroquí mientras la critica públicamente en España.
Las declaraciones se produjeron durante un tenso intercambio en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, en respuesta a una pregunta de la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo.
Albares sostuvo que el PP “no es un partido fiable” y le reprochó intentar “boicotear la acción exterior del Gobierno” en distintos ámbitos, desde la gestión de fondos europeos hasta el reconocimiento de las lenguas cooficiales en la Unión Europea.
El ministro también acusó a los populares de tratar de obstaculizar el tratado de amistad con Francia y de difundir, según dijo, la “falsedad” de que Argelia cortaría el suministro de gas a España.
A su juicio, estas actuaciones evidencian una “falta de responsabilidad institucional” que daña la imagen internacional del país. Albares fue más allá al advertir de que el PP se ha convertido en “un gran peligro para la democracia”, aludiendo al trasvase de votantes hacia Vox desde la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la presidencia del partido.
La intervención del ministro se produjo después de que Álvarez de Toledo cuestionara al Gobierno por la reunión del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con la empresa Huawei durante la tramitación de la Ley de Seguridad 5G, así como por supuestos pagos de medio millón de euros vinculados al rescate de la aerolínea Plus Ultra.
Albares rechazó estas acusaciones, que calificó de “obsesión”, y aseguró que no entraría en “insinuaciones” sobre expresidentes del Gobierno. En tono irónico, aludió al expresidente José María Aznar y su aparición en los denominados “papeles de Epstein”.
La diputada popular replicó acusando al presidente Pedro Sánchez de “socavar el consenso europeo” para favorecer intereses chinos y de actuar como “caballo de Troya de China en Europa”. Asimismo, planteó dudas sobre los supuestos pagos a Zapatero tras el rescate de Plus Ultra y lanzó críticas por la relación del Ejecutivo con la exvicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez.
En su turno final, Álvarez de Toledo acusó al Gobierno de poner “la política exterior española al servicio de la corrupción socialista” y censuró lo que describió como una actitud “valiente con Elon Musk y dócil con Delcy Rodríguez”, además de “duro con Telegram y complaciente con Pekín”.
Albares cerró el debate lamentando que el PP, a su juicio, “nunca hable de política exterior” en las sesiones de control y no dedique “ni una palabra a Gaza, a Ucrania o a Groenlandia”. El ministro defendió la coherencia y la independencia de la política exterior española frente a las críticas del principal partido de la oposición, en un cruce que evidenció la creciente tensión política en torno a la estrategia exterior del Ejecutivo.
