Rue20 Español/Rabat
El Gobierno marroquí quiere situar al país entre los actores emergentes de la industria internacional del videojuego y convertir a Rabat en uno de los principales polos tecnológicos y creativos del continente africano. La estrategia contempla objetivos ambiciosos de cara a 2030, con una fuerte apuesta por la formación, la inversión y el desarrollo de estudios locales.
La capital marroquí acogió hace poco la tercera edición del Morocco Gaming Expo, una cita que se ha consolidado como el mayor evento dedicado al sector en África y que sirve de escaparate para mostrar las aspiraciones del Reino en una industria cuyo crecimiento continúa acelerándose a escala global.
Uno de los pilares del plan nacional pasa por crear un ecosistema especializado capaz de atraer a grandes empresas internacionales y, al mismo tiempo, impulsar el surgimiento de desarrolladores y estudios marroquíes. En este contexto, las autoridades prevén formar a 10.000 jóvenes en profesiones relacionadas con el gaming antes del final de la década, con el objetivo de responder a la demanda de talento y generar nuevas oportunidades laborales, según varias fuentes.
El mercado local ya presenta cifras significativas. Durante 2025, la actividad vinculada a los videojuegos generó alrededor de 195 millones de euros en ingresos, apoyada en una comunidad cercana a los 15 millones de jugadores, lo que refleja el creciente peso del entretenimiento digital entre la población marroquí, según las mismas fuentes.
Con la vista puesta en 2030, Marruecos aspira a captar el 1 % del volumen de negocio mundial de la industria, una meta que supondría alcanzar unos ingresos estimados en 2.600 millones de euros.
Más allá del impacto económico, la iniciativa busca consolidar una nueva rama de actividad basada en la innovación y el talento joven, reforzando la posición del país como referencia africana en el ámbito de los videojuegos.
