Rue20 Español/Rabat
El Reino de Marruecos y la República de Guinea firmaron el pasado 4 de febrero en Conakry un acuerdo académico estratégico destinado a fortalecer la formación de un capital humano de excelencia en Guinea, en el marco del programa Simandou 2040, que busca impulsar la transformación económica del país.
El convenio fue rubricado entre el Servicio Nacional de Becas Extranjeras de Guinea (SNABE) y la Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P) de Marruecos, durante una ceremonia presidida por Djiba Diakité, ministro director de Gabinete de la Presidencia guineana y presidente del comité estratégico de Simandou. La firma contó con la presencia de consejeros de la Presidencia, el embajador marroquí en Guinea, directivos del SNABE y una delegación de la UM6P.
Según la Presidencia guineana, la asociación pone especial énfasis en garantizar a los jóvenes guineanos acceso a formaciones superiores de alta calidad, alineadas con los tres objetivos de la Simandou Academy: excelencia en educación, investigación e innovación, con una apertura al ámbito internacional y adaptada a las realidades locales.
En su intervención, Diakité destacó que la UM6P, reconocida por su excelencia en investigación aplicada, innovación y desarrollo sostenible, se alinea con la visión estratégica del Jefe de Estado para la valorización del capital humano guineano. El ministro señaló que la colaboración continuará orientada a formar profesionales capaces de acompañar la implementación de los grandes proyectos estructurantes del país.
El convenio contempla formaciones de alto nivel desde la licenciatura hasta el doctorado, así como programas técnicos, profesionales y ejecutivos en áreas clave como ingeniería, investigación aplicada, agricultura moderna, nutrición de cultivos, industria, gestión HSE, digital, inteligencia artificial, ciberseguridad, energías renovables, gestión de riesgos e innovación tecnológica.
Para Abou Nabé, director general adjunto del SNABE, la firma de este acuerdo representa una “elección estratégica” para invertir en la inteligencia y competencia de la juventud guineana, preparando recursos humanos capaces de impulsar el crecimiento y la soberanía económica del país. La formación se concibe así como un instrumento directo de transformación económica, más allá de su valor académico.
