Rue20 Español/Rabat
La victoria de la selección nacional marroquí sobre Nigeria en la semifinal de la Copa Africana de Naciones Marruecos 2025 desató un auténtico tsunami de alegría y orgullo por todo el país.
Con un resultado de 4-2 en los penaltis, los “Leones del Atlas” sellaron su pase a la final, y las calles de Casablanca, Rabat y otras provincias se llenaron de ciudadanos celebrando un hito histórico en el fútbol nacional.
Desde el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, donde el silbato final del árbitro ghanés Daniel Laryea Nii Ayi marcó el término del encuentro, se escucharon gritos de júbilo, bocinas y cánticos de “Dima Maghrib”, mientras las banderas rojas y verdes ondeaban en balcones, plazas y calles.
El ambiente se replicó en Casablanca, Settat y El Jadida, donde miles de aficionados salieron a la vía pública para expresar su orgullo y alegría por la clasificación.
“Es más que un simple partido de fútbol, es la victoria de Marruecos”, declaró un aficionado entre la multitud, reflejando la emoción compartida por distintas generaciones. Niños sobre los hombros de sus padres, ancianos con los ojos llorosos y vecinos abrazándose espontáneamente conformaron un cuadro de unidad y celebración nacional.
El logro fue atribuido al trabajo del seleccionador Walid Regragui y su equipo, cuya disciplina táctica, combatividad y calma fueron decisivas para superar a Nigeria en un encuentro tan disputado como emotivo. Los aficionados señalaron que el desempeño de los “Leones del Atlas” simboliza años de esfuerzo en el desarrollo del fútbol marroquí y reafirma la posición de Marruecos como potencia emergente en el continente.
La final de la CAN 2025 se jugará el próximo 18 de enero contra Senegal, que eliminó a Egipto en la otra semifinal. Más allá del resultado deportivo, la clasificación ha servido para consolidar un sentimiento de pertenencia y orgullo nacional, evidenciando cómo el fútbol puede convertirse en un lenguaje unificador que trasciende diferencias y celebra la identidad colectiva de una nación.
Mientras los ciudadanos marroquíes celebran en plazas, cafés y hogares, el país entero se prepara para una final que promete ser histórica, y que ya ha dejado una marca imborrable en la memoria colectiva de Marruecos.
