Rue20 Español/Rabat
En una demostración de eficiencia y compromiso con sus acuerdos comerciales, Marruecos ha completado la totalidad de sus importaciones de trigo estadounidense para la campaña de 2025, según datos recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
El Reino ha recibido las 61.700 toneladas contratadas entre el 1 de junio y el 18 de diciembre de 2025, consolidándose como un actor clave en el mercado africano de importación de trigo.
Esta exitosa conclusión convierte a Marruecos en el tercer mayor importador africano de trigo estadounidense en cumplir con todos sus compromisos para la campaña actual, según informes de una consultora especializada en análisis de mercados agrícolas.
Este logro destaca la capacidad de Marruecos para gestionar sus operaciones de importación de manera efectiva, especialmente en un contexto global donde varios países africanos han experimentado retrasos en la recepción de sus cargamentos.
Los datos del USDA revelan que Marruecos se distingue como uno de los pocos importadores africanos que no solo han formalizado contratos de compra de trigo estadounidense, sino que también han asegurado su ejecución completa durante el año en curso.
Esta finalización se produce en un momento de fuerte crecimiento en las exportaciones de trigo estadounidense hacia África. Para la campaña 2025/26, las exportaciones han alcanzado 1,71 millones de toneladas, un aumento significativo en comparación con las 450.000 toneladas de la temporada anterior. Nigeria lidera las importaciones africanas con 1,19 millones de toneladas, seguida por Sudáfrica y otros mercados emergentes como Egipto, Argelia y Costa de Marfil.
En línea con su estrategia de asegurar el suministro alimentario, Marruecos también planea importar aproximadamente 3,5 millones de toneladas de trigo blando francés para la campaña 2025/26. Esta diversificación de las fuentes de suministro busca garantizar la continuidad de las entregas y mitigar los riesgos asociados con la volatilidad del mercado global del trigo.
La estrategia de Marruecos resalta su compromiso con la seguridad alimentaria y su capacidad para adaptarse a las dinámicas cambiantes del mercado internacional.
