Marruecos lidera el norte de África en soberanía energética

 

Rue20 Español/Rabat

Marruecos encabeza este año el Índice de Soberanía Energética en el norte de África, de acuerdo con el informe publicado por Greenpeace Oriente Medio y África del Norte.

- Anuncio -

Con una puntuación de 5,5 sobre 10, el Reino se sitúa por delante de Egipto y Túnez en una clasificación que evalúa la capacidad de los Estados para controlar el origen y la gobernanza de su energía.

La organización atribuye este posicionamiento a las inversiones sostenidas realizadas por Rabat en energías solar y eólica, así como a una planificación considerada ambiciosa para consolidar las fuentes limpias.

Gracias a estas decisiones, Marruecos cubre actualmente alrededor del 26% de su demanda eléctrica con energías renovables. No obstante, el informe advierte que la dependencia de los combustibles fósiles —en particular del carbón y el petróleo— continúa siendo elevada, debido a la debilidad estructural de la producción nacional de gas e hidrocarburos.

El estudio destaca, asimismo, la capacidad del país para ampliar su cartera de proyectos de energía limpia y recuerda su objetivo estratégico de convertirse en un polo regional de energías renovables e hidrógeno verde; una orientación que podría reforzar su posición económica y medioambiental en un contexto de transición energética global.

Consultado por Greenpeace, el experto en energía Amin Bennouna matiza el alcance de estos avances. A su juicio, la soberanía energética no puede limitarse al despliegue de renovables, sino que debe incluir una reducción efectiva de la importación de combustibles fósiles.

- Anuncio -

Bennouna subraya además que la independencia de las decisiones políticas sigue siendo un desafío, dado el peso de las influencias externas y de las expectativas de los inversores internacionales.

El informe señala igualmente que varios grandes proyectos solares y eólicos, pese a incrementar la capacidad instalada, están orientados principalmente a la exportación hacia mercados europeos.

Esta dinámica, según la organización, limita los beneficios directos para las poblaciones locales y puede derivar en la creación de “zonas de sacrificio verdes”, donde los impactos territoriales no se compensan con mejoras socioeconómicas tangibles.

En una lectura regional, Greenpeace sostiene que la transición energética en el norte de África no puede apoyarse únicamente en la innovación tecnológica.

La organización aboga por una gobernanza sólida y por la integración de principios de justicia social, promoviendo modelos más arraigados en las comunidades locales, como proyectos fotovoltaicos en tejados, microrredes y cooperativas en zonas rurales.

El documento concluye con un llamado a establecer instrumentos jurídicos y financieros vinculantes que garanticen transparencia y equidad, incluyendo la redistribución de ingresos hacia las comunidades, impuestos a los contaminadores y mecanismos de responsabilidad frente a daños medioambientales.

En conjunto, el informe plantea una hoja de ruta para consolidar la soberanía energética en Marruecos y en el conjunto del norte de África, basada en la independencia de las decisiones nacionales, la protección ambiental y una distribución equitativa de los beneficios de la transición.

Mira nuestro otro contenido

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Anuncio

VIDEOS

Entradas populares

CONTINÚA LEYENDO