Rue20 Español/Madrid
La coordinación reforzada entre España y varios países africanos, con Marruecos a la cabeza, ha permitido una reducción significativa de la inmigración irregular hacia territorio español durante el último año, según los datos oficiales publicados por el Ministerio del Interior de España.
Las cifras revelan un descenso global superior al 40 % en el número total de personas que entraron de manera irregular en España. Esta tendencia es aún más marcada en la ruta atlántica hacia las Islas Canarias, donde las llegadas se redujeron en más del 60 %. En 2025, poco más de 36.000 migrantes alcanzaron las costas españolas, frente a más de 64.000 el año anterior.
Este retroceso se atribuye en gran medida a la eficacia de la cooperación bilateral entre Rabat y Madrid, especialmente en materia de vigilancia fronteriza, intercambio de información y lucha contra las redes de tráfico de personas. Las autoridades españolas han vuelto a destacar el papel central de Marruecos en la reducción de los flujos migratorios por la fachada atlántica.
No obstante, los datos también muestran una reconfiguración parcial de las rutas migratorias. Mientras que las entradas marítimas hacia Ceuta y Melilla registraron una bajada, la ruta de las Islas Baleares experimentó un aumento de más del 20 %, lo que refleja un desplazamiento de los flujos hacia itinerarios alternativos. Asimismo, los intentos de entrada por vía terrestre, incluidos los realizados a nado, superaron los 2.500 casos el pasado año, aunque por debajo de los más de 3.500 registrados anteriormente.
Según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), una amplia mayoría de las personas que llegaron por mar en 2024 solicitaron asilo ante las autoridades españolas. Por su parte, las Naciones Unidas indican que la mayor parte de estos migrantes proceden de África Occidental, en particular de Mali y Senegal.
En cuanto a los migrantes marroquíes, los datos confirman una clara disminución de su presencia en la ruta canaria. Si a comienzos de la década representaban más de la mitad de las llegadas por este trayecto, en la actualidad su proporción se ha reducido hasta alrededor del 11 %, lo que refleja el impacto de las políticas de control y sensibilización impulsadas por Marruecos.
Pese a la mejora general, las autoridades españolas alertan de la peligrosidad persistente de las rutas migratorias, tras el hallazgo de decenas de cuerpos en las costas de Ceuta a lo largo del año. Un hecho que refuerza, según Madrid, la necesidad de profundizar en la cooperación con Rabat, considerada un socio estratégico clave en la gestión de la migración y la seguridad regional.
