Rue20 Español/Rabat
Marruecos consolida su transición energética gracias al fuerte crecimiento de la energía eólica, que se ha convertido en uno de los pilares de la soberanía energética del país. Según el informe anual de la Autoridad Nacional de Regulación de la Electricidad (ANRE), publicado recientemente, 2024 registró avances significativos en la producción de electricidad a partir de fuentes renovables.
Durante 2024, la producción eólica aumentó un 43%, alcanzando 9.363 GWh, lo que representa el 21% de la producción eléctrica nacional y el 80% de la generada por fuentes renovables. La capacidad instalada del parque eólico nacional llegó a 2.390 MW, un incremento del 18,5% respecto al año anterior. Entre los proyectos que destacan se encuentran el parque Jbel Lahdid (270 MW) en Essaouira y el proyecto Repowering Koudia al Baida (100 MW) en Tetuán.
La capacidad total de energías renovables alcanzó los 5.439 MW, equivalente al 45% del mix eléctrico nacional, con un incremento del 18% frente a 2023. Dentro de este conjunto, la energía eólica representa el 44%, seguida de la hidráulica (24%), la solar (17%) y las Estaciones de Transferencia de Energía por Bombeo (STEP) (15%). La producción eléctrica renovable total llegó a 11.666 GWh, un aumento del 27% respecto al año anterior, equivalente al 27% de la electricidad nacional.
En contraste, la energía solar experimentó un retroceso en la producción, con una caída aproximada del 25% debido a la indisponibilidad temporal del parque Ouarzazate Nour III. Aun así, la energía solar aportó el 4% de la electricidad del país, consolidándose como un componente clave de la matriz energética.
El avance de las energías renovables coincide con un retroceso progresivo de los combustibles fósiles. El carbón, aún dominante con un 60% del mix eléctrico, descendió un 4% en 2024, mientras que fuel oil y gasóleo disminuyeron un 9%.
Marruecos mantiene el objetivo de superar el 52% de participación de las energías renovables en su mix eléctrico para 2030. La demanda eléctrica nacional creció un 4% en 2024 y más del 95,5% se satisfizo con producción local, evidenciando la capacidad del país para garantizar su suministro energético mientras avanza hacia la descarbonización.
