Rue20 Español/Rabat
Colombia, recién incorporada como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, ha adoptado una línea cautelosa en torno al expediente del Sáhara marroquí.
El país latinoamericano se une a los 15 miembros del Consejo tras el fin del mandato de Argelia, que históricamente defendió las posiciones separatistas del Polisario.
Colombia reconoció inicialmente a la autoproclamada “pseudo-rasd” en 1985. Sin embargo, tras los avances diplomáticos de Marruecos en la región y cambios de gobierno en varios países, varios de estos Estados retiraron su reconocimiento, apoyando en cambio la iniciativa de autonomía promovida por Rabat.
En Colombia, las relaciones con la entidad fantoche fueron congeladas en 2002 bajo la presidencia de Andrés Pastrana y retomadas en 2022 por el presidente Gustavo Petro, como una de sus primeras decisiones en política exterior.
A pesar de ser actualmente el único país en el Consejo de Seguridad que reconoce a la “pseudo-rasd”, Colombia no ha planteado la defensa de la narrativa separatista como prioridad en su programa diplomático.
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, el país se compromete a «fortalecer la confianza entre los miembros del Consejo, fomentar el diálogo y la búsqueda de consensos», adoptando un enfoque basado en «el respeto de la dignidad humana y la resolución de conflictos mediante la negociación».
El giro hacia una postura prudente responde, en parte, a la necesidad de Bogotá de mantener relaciones estables con Estados Unidos, que apoyan la posición de Marruecos en el expediente del Sáhara.
La Colombia de Petro, consciente de las tensiones regionales y de posibles implicaciones geopolíticas, ha decidido actuar con perfil bajo, evitando confrontaciones directas que puedan comprometer la posición de Colombia en la arena internacional.
El debate sobre el expediente del Sáhara marroquí en el Consejo de Seguridad se prevé para noviembre de este año, y aunque Colombia mantiene abiertas sus opciones diplomáticas, todo indica que su actuación será discreta y centrada en la mediación y la búsqueda de consensos.
