Rue20 Español/Rabat
La tercera Asamblea General de la Conferencia de Presidentes de las Asambleas Legislativas Africanas (CoSPAL), celebrada este viernes en Rabat, ofreció el marco para un diagnóstico lúcido sobre los desafíos políticos, institucionales y de desarrollo que afronta el continente.
Los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento marroquí, Rachid Talbi Alami y Mohamed Oueld Rachid, instaron a un resurgimiento político africano capaz de enfrentar las crisis multiformes que fragilizan a numerosos Estados.

Al inaugurar los trabajos, el presidente de la Cámara de Representantes, Rachid Talbi Alami, subrayó la urgencia de que África abandone definitivamente una lógica de gestión reactiva de crisis para adoptar un enfoque orientado a la resolución y la prevención.
Aunque el continente posee recursos agrícolas, energéticos y naturales de enorme valor, continúa enfrentando —según señaló— déficits estructurales de explotación, retrasos acumulados en el desarrollo y limitaciones que frenan la creación de riqueza.

Talbi Alami advirtió además que África sigue siendo la región más expuesta a conflictos armados, tensiones internas y un terrorismo que calificó de “extrema crueldad”. Esta amenaza, alertó, resulta aún más peligrosa cuando converge con movimientos separatistas, generando dinámicas que buscan fragmentar los Estados y perpetuar la inestabilidad. Frente a ello, pidió a las instituciones parlamentarias africanas reforzar la vigilancia y coordinar respuestas capaces de proteger la soberanía nacional y la integridad territorial.
El responsable marroquí recordó igualmente los persistentes desafíos que condicionan el desarrollo continental: inseguridad alimentaria, acceso desigual a la electricidad, fragilidad de los servicios sociales esenciales y un déficit estructural de infraestructuras, desde carreteras y ferrocarriles hasta sistemas urbanos.
A estas limitaciones se añaden los efectos cada vez más severos del cambio climático —desertificación, deforestación, inundaciones recurrentes— que golpean de forma desproporcionada a los países africanos.
“África no carece ni de visiones ni de proyectos, sino de una puesta en marcha efectiva”, resumió, instando a los parlamentos a avanzar de la etapa del diagnóstico hacia la acción concreta.

En ese sentido, destacó el potencial de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAF), que consideró un instrumento jurídico capaz de desencadenar dinámicas económicas regionales de gran escala y de fortalecer la integración continental.
Talbi Alami también puso en valor el alcance de las iniciativas estratégicas impulsadas por el rey Mohammed VI, como el Proceso de los Estados Africanos Atlánticos, la Iniciativa Atlántica destinada a facilitar a los países sahelianos su salida al océano, y el proyecto del Gasoducto Atlántico. Según afirmó, estos proyectos pueden “transformar el rostro de África” al dotarlo de infraestructuras estructurantes y reforzar su apertura hacia el resto del mundo.
En un contexto internacional marcado por reconfiguraciones geopolíticas, un sistema multilateral debilitado y una globalización en fase de mutación, Talbi Alami sostuvo que África dispone hoy de una verdadera ventana de oportunidad, siempre que logre mantener la unidad continental, reforzar el Estado de derecho y consolidar instituciones democráticas sólidas, preservando su identidad política y cultural.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Consejeros, Mohamed Oueld Rachid —en una alocución leída por el cuarto vicepresidente, Lahcen Haddad—, se inscribió en la misma línea analítica. Describió un mundo sometido a transformaciones profundas, marcado por el retroceso de certezas que tradicionalmente estructuraban las relaciones internacionales, la expansión de zonas de tensión y la multiplicación de crisis transfronterizas que ponen a prueba la resiliencia de los Estados.
Este contexto global, sostuvo, invita a interrogarse sobre el rol de África en estas mutaciones y sobre la capacidad de sus instituciones legislativas para formular respuestas colectivas que protejan la soberanía, refuercen la estabilidad y sostengan un desarrollo duradero. Oueld Rachid insistió en la necesidad de coordinar de manera más estrecha el trabajo de los parlamentos africanos para anticipar riesgos, consolidar una gobernanza democrática robusta y defender los intereses estratégicos del continente ante la comunidad internacional.

La tercera Asamblea General de la CoSPAL, que congrega en Rabat a presidentes de parlamentos y delegaciones de numerosos países africanos, aborda cuestiones estratégicas cruciales para el futuro del continente. En su mensaje conjunto, los dos presidentes del Parlamento marroquí recordaron un imperativo esencial: convertir a las instituciones legislativas africanas en actores centrales de la prevención de crisis, de la consolidación de la soberanía y de la construcción de un desarrollo compartido.
Fotos: Mohammed Arbai.
