Rue20 Español/Madrid
Marruecos abrió formalmente la puerta a la adopción de “soluciones imaginativas” y no tradicionales para resolver dos de los expedientes estratégicos más sensibles de la agenda bilateral con España: la transferencia de la administración del espacio aéreo del Sáhara marroquí y la delimitación de las fronteras marítimas al suroeste de las Islas Canarias.
Así lo confirmó el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, en declaraciones concedidas a la agencia española EFE tras la XIII Reunión de Alto Nivel (RAN) celebrada el jueves en Madrid.
Bourita señaló que Rabat acudió a la cumbre con una voluntad clara de avanzar en ambos dosieres, al tiempo que manifestó la disposición marroquí a explorar “terceras opciones” que permitan desbloquear cuestiones que considera prioritarias.
El ministro insistió en que estos asuntos ya se encuentran sobre la mesa de negociación y expresó su confianza en la posibilidad de alcanzar fórmulas que “preserven los intereses de España, teniendo en cuenta los hechos y los derechos de Marruecos”.
En su entrevista con la agencia estatal española EFE, Bourita subrayó que la administración española del espacio aéreo del Sáhara requiere una revisión. “No es lógico que un vuelo entre Marrakech y El Aaiún o Dajla esté sujeto a una torre de control española en parte del trayecto, especialmente porque la seguridad del avión sigue siendo responsabilidad de Marruecos”, afirmó, calificando de “ilógica” la vigilancia española sobre dichos trayectos.
El jefe de la diplomacia marroquí defendió que la situación actual no se corresponde con la realidad operativa del país ni con su responsabilidad en materia de seguridad aérea, y reiteró que Rabat aspira a asumir la gestión plena del espacio aéreo del Sáhara.
Respecto al expediente marítimo, Bourita precisó que la discusión sobre la delimitación de fronteras con España no se limita a las provincias del Sáhara, sino que forma parte de una visión global sobre “el conjunto del espacio marítimo atlántico”.
Rabat busca avanzar en la ampliación de su zona económica exclusiva en dirección al monte Tropic, un enclave submarino rico en metales estratégicos como cobalto, telurio y tierras raras.
El ministro insistió en que Marruecos mantiene un enfoque diplomático y dialogado, reafirmando que la resolución de ambos expedientes debe inscribirse en una lógica de beneficio mutuo.
Una relación bilateral “en su mejor momento”
La cumbre de Madrid sirvió también para reafirmar la dinámica ascendente de las relaciones entre Rabat y Madrid. Bourita destacó que el nivel actual de cooperación “no tiene precedentes en la historia de los dos países”, señalando que el respaldo español a la propuesta marroquí sobre el Sáhara fue “un elemento importante” en esta evolución.
El titular marroquí recordó la profundidad de la colaboración en ámbitos como la lucha antiterrorista, la gestión de los flujos migratorios, los intercambios comerciales y la inversión. “España es el primer socio económico de Marruecos, y la asociación de seguridad entre nosotros es ejemplar”, afirmó, subrayando además la existencia de “cifras asombrosas” que ilustran la eficacia de esta cooperación
Sin mencionarlos directamente, Bourita aludió a los discursos promovidos por el Polisario y apoyados desde Argelia, que advierten de supuestas “ambiciones expansionistas” de Rabat hacia las Islas Canarias una vez resuelto el expediente del Sáhara. El ministro sostuvo que “las partes políticas que buscan perturbar esta relación recibieron hoy la mejor respuesta, a través del éxito de esta reunión”.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó tras su encuentro con Bourita que las relaciones bilaterales atraviesan “el mejor momento de su historia”, expresando su satisfacción por “la calidad de la cooperación” que une a ambos países, según un comunicado oficial de su departamento.
