Rue20 Español/Rabat
La Comisión Africana de la Internacional Socialista adoptó durante las reuniones del Consejo Internacional celebradas en La Valeta un documento político que marca un cambio cualitativo en la postura del espacio progresista internacional sobre el expediente del Sáhara marroquí.
Por primera vez, la organización expresó explícitamente su apoyo a la resolución 2797 de la ONU, considerada un marco político para avanzar hacia una solución definitiva del diferendo regional.
La formulación de este documento contó con la participación activa del partido marroquí Unión Socialista de las Fuerzas Populares, reflejando la creciente convicción de que el nuevo enfoque de la ONU ofrece una oportunidad para superar el prolongado estancamiento que ha caracterizado el panorama magrebí durante décadas.
En este sentido, la Comisión instó a todas las “partes” involucradas a comprometerse seriamente en el proceso de negociación bajo el techo definido por la ONU, subrayando la necesidad de alcanzar una solución política justa y duradera.
Uno de los elementos más destacados del encuentro fue la aceptación del movimiento “Saharauis por la Paz”, que rechaza al “Polisario” y respalda la iniciativa de autonomía promovida por Marruecos.
Este paso se interpreta como un refuerzo del pluralismo y el diálogo dentro de la Internacional Socialista y un indicio de que el espacio progresista internacional está cada vez más abierto a respaldar soluciones políticas realistas.
El documento también aborda cuestiones regionales de relevancia inmediata, incluyendo la crisis en Sudán y las crecientes tensiones entre Ruanda y la República Democrática del Congo, destacando la necesidad de fortalecer la estabilidad y consolidar los procesos democráticos en África.
Además, la Comisión Africana anunció la organización en 2026 de una celebración por “Cincuenta años de socialismo en África”, un espacio para evaluar la trayectoria de los partidos africanos dentro de la Internacional y proyectar las perspectivas del progresismo en el continente.
Este desarrollo se produce bajo la presidencia de la Internacional Socialista por el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez y representa un impulso significativo para la diplomacia partidista marroquí, que en los últimos meses ha trabajado para consolidar apoyos dentro de los sistemas partidistas internacionales, en un contexto de creciente reconocimiento de la autonomía como marco político realista para el acuerdo en el Sáhara.
