Rue20 Español/Rabat
En un esfuerzo sin precedentes por modernizar su infraestructura y fortalecer su posición como centro logístico y económico en África, Marruecos ha invertido más de 13.000 millones de euros en la última década, según un análisis publicado por la publicación española especializada en economía y asuntos exteriores, Empresa Exterior.
Esta inversión estratégica ha transformado el país, posicionándolo como un puente crucial entre Europa y África y preparándolo para eventos internacionales de gran envergadura.
El informe destaca que la ambiciosa modernización de Marruecos abarca múltiples frentes, incluyendo puertos, aeropuertos, una extensa red ferroviaria de alta velocidad y autopistas. La inversión en el sector ferroviario ha sido particularmente significativa, con la inauguración de la línea de alta velocidad Tánger-Casablanca en 2018 como un hito clave.
El país continúa expandiendo su red ferroviaria, conectando Kenitra con Marrakech en una extensión de 430 km y adquiriendo 168 nuevos trenes de fabricantes como Alstom, CAF y Hyundai Rotem. El objetivo es ambicioso: duplicar el número de ciudades conectadas, pasando de 23 a 43.
Además del sector ferroviario, Marruecos ha apostado fuertemente por el sector marítimo, considerándolo un modo crucial para el comercio entre Europa, África y el Atlántico. La red de carreteras del país, ya la segunda más extensa de África con 1.800 km, también está en expansión, con el objetivo de alcanzar los 3.000 km para 2030, mejorando la conexión entre puertos, zonas industriales y futuros sitios deportivos.
El gobierno marroquí también está invirtiendo fuertemente en la infraestructura aeroportuaria, especialmente en preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2030, de la cual Marruecos será coanfitrión. El programa incluye la duplicación de la capacidad del aeropuerto actual, pasando de 38 millones a 80 millones de pasajeros para 2030.
Estas inversiones estratégicas no solo impulsan el crecimiento económico de Marruecos, sino que también fortalecen su papel como un actor clave en la logística africana, facilitando el comercio y la conectividad en la región y más allá.
La transformación de Marruecos es un claro ejemplo de cómo la inversión en infraestructura puede impulsar el desarrollo y posicionar a un país en el centro de la escena global.
