Rue20 Español/Rabat
El expresidente tunecino Moncef Marzouki afirmó que los relatos construidos por el régimen argelino en torno al conflicto del Sahara han “colapsado” tras la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que consagra la autonomía como la única solución al conflicto artificial sobre el Sáhara marroquí.
Interviniendo en la conferencia inaugural de la tercera parte del ciclo de encuentros intelectuales y políticos organizado en Rabat por el Partido del Frente de las Fuerzas Democráticas, dedicada esta edición a las relaciones de Marruecos con sus vecinos, Marzouki no dejó lugar a ambigüedades.
Para el primer presidente tunecino electo, la nueva resolución de la ONU “barre de un gesto” décadas de discurso del régimen argelino y desmonta uno a uno sus argumentos.
“Dejen de tomar a la gente por imbéciles”
Refiriéndose al contenido de la resolución 2797, el exjefe de Estado afirmó que el texto del Consejo de Seguridad establece claramente que el proceso político concierne a cuatro partes implicadas —Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario—, lo que, según él, derrumba el relato según el cual Argelia “no tiene ningún problema” en el expediente.
“Ese relato se derrumbó”, insistió, antes de lanzar una dura interpelación: “Dejen de tomar a la gente por imbéciles… ¿de quién se burlan?”.
El segundo relato desmontado, añadió, es el que intenta presentar la cuestión del Sáhara como un asunto de “colonización” y al Polisario como “un país”.
Marzouki consideró esta narrativa como un “relato vacío”, recordando que la retirada española en el norte y en el sur permitió a Marruecos recuperar sus tierras de forma natural. “¿De dónde sacaron esta historia de colonización?”, preguntó.
Marzouki también abordó la situación de los retenidos en los campamentos de Tinduf, en Argelia, a quienes calificó de “rehenes”, víctimas de un sufrimiento perpetuado “de generación en generación”.
El político tunecino se preguntó cuál podrá ser su futuro mientras continúe, según él, el bloqueo impuesto por el régimen argelino.
Simplificando la esencia del conflicto, sostuvo que “la solución es simple”: una pequeña patria, la autonomía; una gran patria, el Reino de Marruecos; y una patria más vasta, el espacio magrebí.
Llamamiento al realismo político en Argelia
Comentando el voto de Argelia a favor de la última resolución del Consejo de Seguridad sobre Gaza, que refrenda el plan estadounidense, Marzouki afirmó que ese “realismo político” debería aplicarse también a la cuestión nacional marroquí.
A su juicio, la política del régimen argelino en el dossier del Sáhara marroquí “no lleva a ninguna parte” y ha conducido al país vecino a “un callejón sin salida” pese a las evoluciones internacionales.
El expresidente lamentó además el elevado costo de esta obstinación, tanto para Argelia como para el conjunto del Magreb. Subrayó que los recursos financieros que Argelia destina al Polisario podrían haber contribuido a mejorar la vida de su propio pueblo, especialmente en sectores sociales como la sanidad.
El impacto regional de un conflicto estancado
Marzouki advirtió sobre el peligro que representa la escalada presupuestaria militar de Argelia, alertando de que esta “política insensata” podría arrastrar a la región a escenarios riesgosos. También señaló que el bloqueo político del Magreb tiene un precio que pagan todos los pueblos de la región.
“Túnez ha pagado el precio”, dijo, recordando que su país, pese a contar con una industria importante, sigue limitado por un mercado interno demasiado reducido debido a la ausencia de integración magrebí.
Incluso a nivel internacional, afirmó, el dosier del Sáhara continúa pesando sobre Argelia, recordando que los BRICS rechazaron su candidatura “porque no quieren convertirse en plataforma para el discurso argelino sobre el Sàhara”.
